TRASCENDENCIA: UNO DE LOS FINES DE LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA

Chizuru Morii Kaplan, Le Louvre VI (El Louvre VI), 2020. Cortesía de la artista y Gallery Estella.

por Quelaztli Aziyadé Salas Góngora

AL TOMAR EN CUENTA LAS TRANSFORMACIONES QUE HA VIVIDO EL ÁMBITO EDUCATIVO TRAS LA PANDEMIA, ES IMPORTANTE REFLEXIONAR SOBRE EL PAPEL DE LOS DOCENTES, ESTUDIANTES Y ADMINISTRATIVOS —Y LAS ACCIONES QUE CADA UNO PUEDE DESARROLLAR—, PARA DARLE UN NUEVO SENTIDO DE TRASCENDENCIA A LA EXPERIENCIA UNIVERSITARIA.

La trascendencia está ligada a la educación desde su raíz etimológica. Dado que educación significa acción y efecto de conducir y/o llevar y trascendencia procede de la palabra en latín trascendentia que significa “cualidad que va más allá de los límites naturales”.¹

Chomsky afirma que la educación superior es “un bien común y espacio público y democrático” en el que debe mantener su integridad y el papel social como generador de cambios para contribuir a la libertad y justicia.² Si recordamos los cambios curriculares que han sufrido los programas universitarios en los últimos 35 años, podemos constatar que se han enfocado en el desarrollo de competencias y la formación de profesionales para una sociedad mercantil, que pretende “vender sus productos” sin una capacidad intelectual que implique el análisis y la reflexión. Con este “modelo único” que comprueba las habilidades mediante evaluaciones o estándares³ nos hemos enfocado más en el “saber hacer” y se ha dejado de lado el “saber ser” como mera reflexión en una asignatura vinculada a los valores. Es importante resaltar que, según la UNESCO, uno de los pilares de la educación es “saber ser” y “saber convivir”, y el organismo hace el llamado a retomar uno de los fines de la educación superior: transformar la sociedad.

Ante los cambios que hemos vivido desde el año pasado con la pandemia, desde las aulas debemos reflexionar ¿cómo estamos respondiendo ante ello en la formación universitaria?, ¿estamos formando estudiantes capaces de descubrir, generar y aplicar nuevos conocimientos en situaciones cambiantes y retos con los que se enfrentan cada día? o ¿sólo usamos las plataformas y diversas herramientas digitales con el contenido de la materia que nos corresponde? Entonces, no cabe duda de que “razonar, decidir y resolver involucran el pensamiento crítico”.4

Por ello, nuestra labor como docentes es formar el pensamiento crítico y no sólo atiborrar de conocimientos y ejercicios a los alumnos, es parte fundamental de nuestro trabajo enseñar de manera crítica y reflexiva, lo que significa que apoyemos el proceso formativo de la interpretación, análisis, inferencia, explicación y autorregulación. Lo anterior conlleva, como afirma Facione, formar estudiantes inquisitivos, juiciosos, buscadores de la verdad; confiar en el razonamiento, ser sistemáticos, analíticos y de mentes abiertas.5

Trascendencia significa ir más allá del contenido. Como parte de nuestra tarea, es necesario ayudar a los discentes a co-crear su aprendizaje para que puedan incidir en los diversos ámbitos de la comunidad de manera innovadora, creativa, con mentes activas, científicas y no sólo pensar en el puesto de trabajo, ascenso, empleo o salario. Lo anterior implica formar ciudadanos autónomos y éticos de tal manera que puedan resolver problemas de impacto social y no sólo atender a los objetivos mercantiles de la sociedad del conocimiento. Esta trascendencia en el aula implica contribuir a sus capacidades para comprender al otro. Significa enseñarles a conocerse a sí mismos y a los otros para lograr una convivencia sana, democrática, de respeto y tolerancia, de tal manera que trascendamos desde nuestra trinchera a la función social y transformadora de la educación universitaria.

¿Y cómo lograremos esta trascendencia en las aulas? Desde una reflexión de nuestra práctica docente hacia una teoría crítica-pedagógica emergente:

  • Enseñar a pensar y no qué pensar.
  • El conocimiento es generado, organizado, aplicado, analizado, sintetizado y evaluado por el pensamiento.
  • Una persona formada tiene las estrategias, herramientas, principios y formas para llegar a la resolución de problemas.
  • La comprensión es personal y única, resultado de un proceso.
  • Se enseña a escuchar críticamente.
  • Leer y escribir implica un proceso de metacognición, no sólo de decodificación y memoria de textos.
  • La enseñanza y aprendizaje se basan en el método socrático.
  • Menos es más, es decir, mayor profundidad que cantidad de información.
  • El aprendizaje es un proceso dialógico, público y emocional.
  • El estudiante incrementa su aprendizaje si se hace responsable.
  • Prejuicios, sesgos y conceptos equivocados deben ser descompuestos.6

La formación superior ayuda a transformar la sociedad y a generar bienestar social. Aquí cumple su verdadera vocación y sentido la educación universitaria, esto implica trascender.7 

[…] formar estudiantes inquisitivos, juiciosos, buscadores de la verdad; confiar en el razonamiento, ser sistemáticos, analíticos y de mentes abiertas.

Esta trascendencia en el aula implica contribuir a sus capacidades para comprender al otro.

Chizuru Morii Kaplan es una pintora japonesa que reside en Nueva York. Estudió arquitectura e interiorismo en Tokio y trabajó por muchos años como dibujante de arquitectura para nombres de la talla de I.M. Pei hasta que llegó al arte por medio de la acuarela. Sus imágenes exploran la arquitectura clásica con una sensibilidad contemporánea y en esta medida nos ofrecen una visión transformadora de nuestra propia humanidad y del futuro. Su trabajo está disponible en Gallery Estella en Nueva Orleans. www.galleryestella.com | www.chizuruart.com

Quelaztli Aziyadé Salas Góngora es docente de Universidad Humanitas campus Cancún, Universidad Tec Milenio y Universidad del Caribe. Graduada como Maestra en administración educativa por la Universidad de París 12, colabora en diversas instituciones públicas y privadas en Quintana Roo mediante proyectos en tecnología educativa.

1. “Trascendencia” en Etimologías de Chile.net. https://bit.ly/3E0LWhf (verificado el 29 de septiembre de 2021).

2. Noam Chomsky, Porque lo decimos nosotros (España: Planeta, 2015), p. 19.

3. Jens Vraa-Jensen, “La educación superior y la finalidad de la educación” en Internacional de la Educación. https://bit.ly/3F3i4St (verificado el 29 de septiembre de 2021).

4. Patricia Alvarado Tovar, “El desarrollo del pensamiento crítico: una necesidad en la formación de los estudiantes universitarios” en Didac 64 (2014), pp. 10-17.

5. Peter Facione, “Pensamiento crítico: ¿qué es y por qué es importante?” en Eduteka.  https://bit.ly/3CUex7l (verificado el 29 de septiembre de 2021).

6. Gloria Patricia Marciales Vivas, Pensamiento crítico: diferencias en estudiantes universitarios en el tipo de creencias, estrategias e inferencias en la lectura crítica de textos (Madrid: Universidad Complutense de Madrid, 2003) pp. 229-230.

7. Blenda Guadalupe Castañuela Sánchez, “La universidad y su función social” en CienciAcierta 48 (2017), pp. 1-13.

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