por Andrea Ruiz González
La distinción entre verdad y veracidad, entre lo que es y la forma en que se dice, atraviesa la historia del pensamiento occidental y encuentra eco en ciertas prácticas arquitectónicas contemporáneas. El proyecto Temporary Spaces for Slovenian National Theatre Drama del estudio esloveno Vidic Grohar Arhitekti, propone una reflexión construida sobre esa diferencia: más que imponerse, busca responder con congruencia a las condiciones de su tiempo y contexto.

Fotografía de Maxime Delvaux.
Ya no basta con que un edificio genere una impresión y emoción positiva, hoy en día también se busca que la arquitectura […] sea congruente con la realidad.

Fotografía de Maxime Delvaux.
Arquitectura contemporánea entre la verdad y la veracidad
Uno de los problemas centrales de la filosofía clásica más antigua fue el tema de la verdad, que en su traducción al griego, aletheia, tenía que ver con revelar. Tiempo después, Aristóteles determinó que algo es verdadero cuando coincide con la realidad. Vale el anterior contexto cuando no hemos dejado de creer que “verdad” es sinónimo de “veraz”, y no es así. Esta última no es una palabra griega, sino romana medieval. Su sufijo latín verax significa: “que dice la verdad.” Y, en este sentido, la veracidad se enfoca en cómo se dice lo que se dice, y no en hechos objetivos ni datos técnicos.
El proyecto Temporary Spaces y la honestidad constructiva
Entre los proyectos creativos que motivan a detenernos a pensar en cómo se dicen las cosas y, por lo tanto, cómo se hacen en términos de arquitectura, está el proyecto Temporary Spaces for Slovenian National Theatre Drama diseñado por el estudio Vidic Grohar Arhitekti, en Liubliana, Eslovenia. Nominado entre los siete finalistas al premio internacional Mies Van de Rohe 2026, se trata de un espacio que reúne áreas teatrales tradicionales e incorpora espacios sociales y de encuentro público, concebido para sustituir temporalmente la sede principal del Teatro Nacional de Drama, ubicada en un edificio histórico en remodelación.
En la nueva estructura temporal, claramente atractiva, parece que no se buscó llamar la atención, mediante el predominio de la estética y la monumentalidad. Un hecho que nos lleva, sobre todo, a reconocer las soluciones utilizadas no solo por prácticas, sino porque responden a ciertos retos globales como es el desarrollo sustentable. Ya no basta con que un edificio genere una impresión y emoción positiva, hoy en día también se busca que la arquitectura que se produce para vivir, trabajar, tener tiempo recreativo o descansar sea congruente con la realidad. En este sentido, Temporary Spaces es una obra metafóricamente veraz, ya que su diseño es honesto y congruente con la realidad contemporánea.
Desarrollo sustentable y reutilización de espacios
Desde hace décadas, el arquitecto neerlandés Rem Koolhaas (Premio Pritzker, 2000) y más recientemente el estudio francés Lacaton & Vassal (premio Pritzker, 2021), han insistido en no construir desde cero y no demoler; mejor reemplazar, transformar y reutilizar. En esta postura, Temporary Spaces surge de readaptar y transformar distintas naves industriales abandonadas, construidas en 1960, para crear un entorno cultural en una zona periférica, lo cual también se suma al retador esfuerzo de múltiples países: descentralizar las ciudades para crear contextos urbanos más equilibrados.
Además de ser un espacio inclusivo, tiene un gran valor al haberse hecho con un presupuesto limitado, en un momento en el que se busca mayor reflexión, cuidado y atención en cómo utilizamos los recursos materiales. No se trata de utilizar todo lo deseado, sino de hacerlo de forma consciente. Por lo mismo, este lugar fue construido con materiales reciclables y reutilizables, por ejemplo, la sala de teatro más pequeña, un pabellón y una terraza pública se podrán desarmar y reutilizar una vez que el teatro temporal deje de funcionar. La intervención temporal incluye un sala central (361 butacas), un vestíbulo adyacente, un bar con taquilla, una terraza abierta en el patio interior, una sala de teatro pequeña (100 butacas) con vestíbulo, salas de servicio y técnicas, dos salas de ensayo y un pabellón con bar para empleados que da al patio interior.
El pragmatismo como virtud en la arquitectura actual
El arquitecto romano Leon Battista Alberti (1404-1472) señaló: “Si el próximo edificio que se construya no es más pragmático, no se está haciendo buena arquitectura”. Esto significa que siempre hay que lograr adaptarse a las circunstancias contextuales, así como tener la capacidad de ajustar el rumbo si algo no funciona. El pragmatismo es una virtud en sintonía con la veracidad, porque ambos se enfocan en mejorar un proceso. El proyecto Temporary Spaces nos muestra que hoy existe un camino ―afortunado― para construir con las necesidades de nuestro tiempo.
El pragmatismo es una virtud en sintonía con la veracidad, porque ambos se enfocan en mejorar un proceso.

Fotografía de Maxime Delvaux.

Fotografía Anja Vidic.

Fotografía Anja Vidic.

Fotografía de Maxime Delvaux.
[…] Temporary Spaces surge de readaptar y transformar distintas naves industriales abandonadas […] para crear un entorno cultural en una zona periférica […].

Fotografía de Maxime Delvaux.
Todas las imágenes: Vidic Grohar Arhitekti, Temporary Spaces for Slovenian National Theatre Drama (Espacios temporales para el Teatro Nacional Esloveno), Liubliana, Eslovenia, 2024. Cortesía de Vidic Grohar Arhitekti.

Fotografía de Maxime Delvaux.

Fotografía de Maxime Delvaux.
Andrea Ruiz González es historiadora del arte, escritora de ensayo y crónica y beneficiaria de la beca Jóvenes Creadores del FONCA (2021-2022) en la categoría de ensayo creativo.








