por Melissa Mota
El proyecto Siris, del laboratorio interdisciplinario STUDIO STUDIO STUDIO, busca hacer una puesta en valor desde el arte del Parque Arqueológico de Herakleia en Policoro, Italia. La propuesta incluye tres intervenciones: Inverse Ruin del dúo belga Gijs Van Vaerenbergh, el camino escultórico Chora de la artista española Selva Aparicio y la pieza sonora Arbosonica del artista italiano Max Magaldi. Esta experiencia artística traspasa el sitio arqueológico e incluso el peso del tiempo para invitarnos a pensar el pasado, no como una pérdida o algo incompleto, sino como un espacio de diálogo entre los aparentes contradictorios.
El estudio del pasado humano mediante su cultura material se puede rastrear desde el Renacimiento, cuando el interés por coleccionar objetos antiguos creció para enriquecer los gabinetes de curiosidades de la burguesía europea. Sin embargo, tras los descubrimientos de Pompeya y Herculano en el siglo XVIII, en pleno movimiento ilustrado, se empezaría a formar la disciplina de la arqueología desde un ángulo científico. En ese momento las ruinas arquitectónicas dejan de verse como testimonio de decadencia y comienzan a cobrar un nuevo sentido, pues en muchas ocasiones, a falta de vestigios escritos, estas huellas matéricas se convirtieron en documentos históricos que llenaban vacíos del pasado de alguna cultura particular. De esta manera, el estudio, categorización e interpretación de los fragmentos físicos han sido uno de los elementos clave para reconstruir posibles verdades históricas.
El proyecto Siris y la reinterpretación de la arqueología
Si bien ésta ha sido una de las vías más certeras para tender un puente con el pasado, el dúo belga Gijs Van Vaerenbergh propone otra forma de acercamiento; una que, lejos de la rigidez científica, apela más a la libertad interpretativa, a la experiencia espacial y a la integración del contexto natural. Conformado por los arquitectos Pieterjan Gijs y Arnout Van Vaerenbergh, su práctica se caracteriza por moverse entre los límites de otras disciplinas, así como por desestabilizar los convencionalismos y las categorizaciones de diferentes campos de conocimiento. Como parte del proyecto Siris, inaugurado en noviembre de 2025 e ideado por el laboratorio interdisciplinario STUDIO STUDIO STUDIO bajo la dirección artística de Antonio Oriente, presentan la instalación transitable Ruina Inversa en el Parque Arqueológico de Heraclea en la región de Basilicata, un sitio donde se preservan los restos de una de las últimas colonias griegas en establecerse en el sur de Italia en el siglo V a.C., región anteriormente conocida como la Magna Grecia.
La obra se levanta sobre el yacimiento arqueológico reinterpretando el templo arcaico dedicado al dios Dionisio, construido entre el 433 y 432 a.C., y del que actualmente solo quedan los basamentos al ras del suelo. La reconstrucción, sin embargo, escapa de lo habitual, pues en vez de un levantamiento históricamente fiel, el dúo invierte las ruinas, es decir, presenta lo primero que se pierde de un edificio clásico con el paso del tiempo: la parte superior, que incluye el frontón, el entablamento, los capiteles de las columnas y la parte más elevada de los fustes. Estos fragmentos reconstruidos se presentan suspendidos en el aire gracias a una estructura reticular metálica de doce metros de altura, dejando entre el suelo y la parte superior un espacio libre en el que se cuela el paisaje y en donde los espectadores pueden recrear en su imaginación el templo en su totalidad.
Diálogo entre el pasado y la contemporaneidad
En esta experiencia visual y espacial se traspasan los límites arqueológicos para llenar vacíos del pasado desde la contemporaneidad de una manera reflexiva, vivencial y subjetiva. Las ruinas flotantes se presentan como testimonio de lo que fue o pudo ser y de lo que ahora representa ese pasado que sigue vivo en la cultura local del sur italiano. Lo incompleto pierde aquí cualquier cualidad negativa, es, al contrario, el espacio idóneo para abrir un diálogo entre el pasado y el presente; lo matérico y el vacío; la memoria y el olvido; lo histórico y lo empírico; lo permanente y lo efímero, el paisaje y lo humano.
Instalaciones complementarias: Chora y Arbosonica
Además de esta obra, el proyecto Siris incluye las instalaciones in situ Chora de la artista española Selva Aparicio y Arbosonica del músico italiano Max Magaldi. La primera, situada en el Bosque Sagrado de Deméter, reflexiona sobre la relación entre la devoción y la naturaleza mediante una serie de templetes con relieves botánicos obtenidos de plantas recogidas en el lugar, mientras que la segunda consiste en un paisaje sonoro derivado de los sonidos que el artista escuchó y grabó en el sitio arqueológico —como el viento en los árboles o el flujo del agua—, mezclados con poemas de Claudia Fabris y música de Daniel Pes que los visitantes pueden escuchar en sus auriculares mientras recorren el sitio.
Al empujar las barreras de la verdad arqueológica, histórica y arquitectónica, Siris logra redefinir nuestro acercamiento con las ruinas, presentándolas como objetos vivos y dándole al espectador agencia para reedificar el pasado.

Inauguración de Siris en el Parque Arqueológico de Herakleia, Italia. Fotografías de © Emanuele Taccardi.

Gijs Van Vaerenbergh, Rovina Inversa (Ruina inversa), 2025. Parte del proyecto artístico Siris en el Parque Arqueológico de Herakleia, Italia. Fotografías de © Roberto Conte.

Inauguración de Siris en el Parque Arqueológico de Herakleia, Italia. Fotografías de © Emanuele Taccardi.

Selva Aparicio, Chora (detalle), Siris. © Selva Aparicio.
[…] estudio, categorización e interpretación de los fragmentos físicos han sido uno de los elementos clave para reconstruir posibles verdades históricas.

Gijs Van Vaerenbergh, Rovina Inversa (Ruina inversa), 2025. Parte del proyecto artístico Siris en el Parque Arqueológico de Herakleia, Italia. Fotografías de © Roberto Conte.

Inauguración de Siris en el Parque Arqueológico de Herakleia, Italia. Fotografías de © Emanuele Taccardi.
En esta experiencia visual y espacial se traspasan los límites arqueológicos para llenar vacíos del pasado desde la contemporaneidad de una manera reflexiva, vivencial y subjetiva.

Selva Aparicio, Chora (detalle), Siris. © Selva Aparicio.
Melissa Mota es historiadora del arte por la Universidad Iberoamericana, cuenta con una maestría en Historia del Arte por la UNAM y actualmente es doctoranda de la misma institución. Fue coordinadora de la galería Ángulo Cero, un espacio dedicado a la intersección entre el diseño y el arte, y ha colaborado para revistas como Código y Gatopardo.








