¿REALIDADES MÚLTIPLES?

Doug Beube, Introverted/Extroverted (Introvertido/extrovertido), 2002. ©Doug Beube, colección privada, Londres, Reino Unido. Cortesía de JHB Gallery, New York.

por Melina Gastelum

DIFERENTES PERSPECTIVAS DESARROLLADAS DESDE LA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA Y LA MECÁNICA CUÁNTICA REFLEXIONAN SOBRE QUÉ ES LA REALIDAD Y LA POSIBILIDAD
DE SU EXISTENCIA. ESTAS PREGUNTAS NOS INVITAN A PENSAR DE FORMA CRÍTICA SOBRE EL MUNDO QUE NOS RODEA.

“El llamado realismo me parece que es precisamente lo contrario de la realidad.
Ya que, al tratar de someter dicha realidad, de encasillarla, de verla desde un solo punto (‘el realista’) deja lógicamente de percibirse la realidad completa”.
Reinaldo Arenas

 

 

Desde el advenimiento de la modernidad, la racionalidad científica ha llevado en la construcción de sus fundamentos varias implicaciones hacia una búsqueda por la objetividad, la verdad y su relación con la realidad. Si bien esta forma de comprender lo que el conocimiento científico puede o no puede lograr, no han sido pocas las personas que han cuestionado que lo que hace la ciencia no tiene nada que ver con la “verdad” o la “realidad”.

Este debate tiene gran importancia cuando nos preguntamos si existe la posibilidad de ser objetivo, es decir, de alcanzar una o varias formas de conocimiento que se desarrollan por medio de narrativas epistémicas que nos develan aquello que “está allá afuera” con independencia de los sujetos.

El debate realismo-antirrealismo tiene en su centro a la pregunta de si la realidad existe; si existe, ¿cómo es que lo hace o se afirma? Si no, ¿a qué solemos llamar real y qué es lo que hay, si no hay realidad? Dos filósofos de la ciencia que han escrito sobre este tema, cada uno desde ambas perspectivas, son Ian Hacking y Bas van Fraassen. El primero es un fuerte defensor de la noción de realidad: en su texto Representar e intervenir (1983) propone una formulación para mostrar que la realidad no sólo existe, sino que no es una materia estática, física, que se descubre de una vez y para siempre. Hacking propone que la forma en la que se representa la realidad, con base en la noción de adecuación empírica, permite elaborar marcos conceptuales y narrativas desde los cuales se pueden realizar intervenciones en la misma. La ciencia, en este sentido, es una forma de intervenir en la realidad, un marco conceptual con una narrativa que nos permite intervenir en ella con gran éxito.

Por su parte, la propuesta antirrealista que defiende van Fraassen (1980) rivaliza con cualquier noción de realidad. En primer lugar, este autor la niega con base en que la concepción que tenemos de la realidad, incluso la que proviene de nuestros órganos sensoriales, está intervenida por instrumentos particulares, y la historia de la ciencia se enmarca en construir dichos instrumentos. Para van Fraassen, nada nos asegura que lo que aparece en los instrumentos no es exactamente aquello para lo que los instrumentos fueron construidos y no una realidad “real”, ontológicamente independiente. Y segundo, van Fraassen argumenta que, si se niega la conceptualización de la realidad, precisamente es porque se afirma su construcción y su pluralidad, es decir, que no existe una forma fija, unívoca, independiente y correcta a la que llamar realidad, sino más bien una multiplicidad de formulaciones que constituyen marcos conceptuales para pensar a los objetos, que, a su vez, son múltiples y dependen de las narrativas epistémicas en las que surgen.

Un ejemplo que suele llamar la atención se da dentro de la física, particularmente en el campo de la mecánica cuántica, con la diferencia en las interpretaciones narrativas y ontológicas de la misma. Cabe resaltar que existen diversas escuelas que sostienen distintas narrativas cuyo objetivo es adaptarse a las diferentes concepciones teóricas que se tienen de la probabilidad. Dichas concepciones implican cosas “en el mundo” tan distintas como que exista una sola realidad determinada en todos sus detalles o, en contraste, una pluralidad de universos en los que se dan bifurcaciones espaciotemporales que dan lugar a distintas posibilidades en cada universo. Lo que es de resaltar es que depende de un compromiso epistémico (en este caso con la probabilidad) lo que da como resultado algo tan distinto como la materialización de uno o varios mundos; es decir, la narrativa que aporta compromisos a nivel del conocimiento, tiene como resultado la(s) realidad(es) posibles en un mundo objetivo. 

 

Doug Beube, Dis/connecting the Reality of Old Glory (Des/conectando la realidad de las antiguas glorias), 2010. ©Doug Beube. Cortesía de JHB Gallery, New York.

[…] van Fraassen argumenta que […] no existe una forma fija, unívoca, independiente y correcta a la que llamar realidad, sino más bien una multiplicidad de formulaciones que constituyen marcos conceptuales para pensar a los objetos […].

Doug Beube, Interfaith (Interreligioso), 2002. ©Doug Beube, Allan Chasanoff Bookwork Collection, Yale University Art Gallery, New Haven. Cortesía de JHB Gallery, New York.

[…] depende de un compromiso epistémico (en este caso con la probabilidad) lo que da como resultado algo tan distinto como la materialización de uno o varios mundos […].

Doug Beube es un artista, fotógrafo y cineasta canadiense-estadounidense. Su producción artística parte de la exploración del libro como una tecnología antigua con un propósito vigente en la era digital. En esta línea el artista crea esculturas a partir de libros, que con mucha perspicacia y elegancia exploran las dimensiones del conocimiento, sus límites y posibilidades y las muchas realidades y conocimientos que se pueden alcanzar. JHB Gallery en Nueva York representa su trabajo. www.jhbgallery.com | www.dougbeube.com

Melina Gastelum es Licenciada en física, Maestra y Doctora en filosofía de las ciencias cognitivas por la UNAM. Tiene además un Máster en filosofía, ciencia y valores por la UPV/EHU y es profesora de tiempo completo en la FFyL de la UNAM. https://unam.academia.edu/MelinaGastelum

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