por Sebastián Serrano
imágenes de la Colección Fundación Moleskine
Con más de un siglo de historia, IBM ha consolidado una misión centrada en potenciar a las personas por medio del DESARROLLO TECNOLÓGICO, con la visión de construir una sociedad más equitativa. Su impacto se ha extendido en ámbitos como la aeronáutica, el diseño y el mundo corporativo, desempeñando un papel clave en la evolución de la computación durante el siglo XX y en transformaciones que hoy siguen influyendo en la manera en que vivimos, trabajamos, nos comunicamos y pensamos.
La sociedad en la que vivimos existe gracias a la interconexión de miles de sistemas complejos. Nuestro trabajo, las cosas que consumimos, los servicios digitales, incluso transferir dinero, dependen del intercambio de datos e información. A lo largo del siglo anterior, IBM contribuyó a formar los hilos invisibles que se extienden, forman, conectan y permiten que se procese nuestra vida cotidiana.
Los orígenes con Herman Hollerith
Es difícil imaginar que los orígenes de esta multinacional se remonten a 1888, cuando Herman Hollerith creó el tabulador de datos para el censo de Estados Unidos. Frustrado por el proceso tedioso, inventó un sistema de conteo electromecánico, que además, evitaba los errores humanos. Hollerith aplicó tecnologías que ya existían como el sistema automático de la pianola y los cartones perforados. De este modo logró terminar en dos años un proceso que en otros censos había tardado mínimo ocho.
En un mundo sorprendido con los destellos del siglo XX, en el que la energía eléctrica empezaba a alumbrar las ciudades y los coches de motor tomaban las calles, pronto se expandió la utilidad del invento de Hollerith. Fundó la Compañía de Máquinas de Tabulación para atender los censos de Canadá, Cuba, Noruega, Filipinas y Rusia. Pero también encontró otras aplicaciones comerciales para calcular el tráfico de los trenes, catalogar productos e incluso facilitar las transacciones en los bancos.
Hollerith y su tabuladora aportaron al mundo el procesamiento de datos mecanizado por medio de pulsos electrónicos que es uno de los fundamentos para el desarrollo de las computadoras y el sistema binario de unos y ceros que se utiliza en la actualidad para procesar la información.
La visión de Thomas J. Watson
Sin embargo, entre 1910 y 1912 quedó enfrascado en un proceso legal con el gobierno por desarrollar una versión propia de su invento. Finalmente Hollerith perdió la demanda y su empresa. El financiero Charles Flint vio la oportunidad y en julio de 1911 compró su compañía para fusionarla con una empresa de relojería y otra de calculadora de escalas y pesos. De esta forma creó la Compañía de Computo, Tabulación y Registro (CTR).
Para consolidar la organización de estos tres conglomerados disímiles y desconectados, Flint fichó a un líder carismático: Thomas J. Watson. Este vendedor rural sin estudios universitarios tomó el mando de la CTR en 1914. Desde un inicio definió que la misión de su empresa estaría basada en impulsar a las personas y su potencial para “pensar” cosas nuevas, promoviendo la equidad, la educación y la capacitación. Así en 1924 decidido a ampliar su alcance global convirtió a la empresa en la International Business Machines Corporation (IBM).
Con Watson, al que siguió su hijo, se creó una tradición de líderes que han sabido impulsar a IBM a lo largo de 100 años. Además de aportar una lista interminable de desarrollos tecnológicos que forman la red de información de nuestro mundo actual, también fueron pioneros en generar los estándares de políticas de la igualdad y los derechos laborales que son el microchip por medio del cual se ha procesado su éxito.
Hollerith y su tabuladora aportaron al mundo el procesamiento de datos mecanizado por medio de pulsos electrónicos que es uno de los fundamentos para el desarrollo de las computadoras y el sistema binario […].

Máquina de escribir IBM “Selectric” de cinta magnética, 1964. Reimpresión por cortesía de IBM Corporation © (2025).

Póster He Who Stops Being Better... de Paul Rand, 1985. Reimpresión por cortesía de IBM Corporation © (2025).
Cultura de equidad y desarrollo científico
Desde su origen, Watson definió la misión de promover una sociedad equitativa en la que ni el género, ni la raza, ni el credo, serían factores de discriminación laboral. IBM apostó de forma decidida por reclutar personal capacitado con diferentes condiciones y habilidades. “Hombres y mujeres desempeñarán el mismo trabajo con el mismo pago. Recibirán el mismo trato, las mismas responsabilidades y oportunidades”. Declaró Watson cuando en 1935 empezaron a contratar mujeres para roles profesionales, siguiendo una política explícita de igualdad salarial.
Con el objetivo de tener un espacio para resolver problemas complejos, en 1945 fundaron el Laboratorio Científico de Computación Watson en alianza con la Universidad de Columbia. A partir de él se creó una organización de 19 laboratorios en diferentes países. Miles de científicos e ingenieros han hecho su carrera de investigación en IBM, seis de los cuales han obtenido el premio Nobel.
Hitos que revolucionaron la tecnología
Los resultados de esas investigaciones dieron sus primeros bits en 1948 con el desarrollo de la Calculadora electrónica de secuencias selectivas (SSEC), la primera máquina que combinaba la computación electrónica con la capacidad de almacenar y modificar instrucciones. Este dispositivo apoyó en los cálculos que 20 años después permitieron al ser humano llegar a la luna.
Otro gran salto se dio en 1964 con la computadora corporativa System/360 que revolucionó la informática, al ofrecer una arquitectura compatible para diferentes tamaños y aplicaciones, incluso comerciales. En 1981, lanzaron la IBM 5150, el primer ordenador personal (PC) y también fueron los primeros en impulsar tecnología para almacenar y transferir datos entre computadoras, con la creación de los disquetes de cinta magnética, hasta la tecnología de lectura láser. Incluso a mediados de 1980, diseñaron una red troncal de alta capacidad y velocidad para conectar diversas redes más pequeñas (LAN), que transportaban grandes volúmenes de datos a través de largas distancias alrededor del mundo. Uno de los detonantes para expandir la telaraña de Internet.
Los aportes de IBM son tan variados, incluso intangibles, pero cambiaron de forma radical nuestra forma de vivir, trabajar, movilizarnos y comunicarnos. Algunos inventos incluso facilitan nuestro día a día, sin que lo percibamos, como el procesamiento de transacciones, las bandas magnéticas o los códigos de barra para identificar las mercancías.
Lo interesante es que contrario a lo que se podría pensar, desde que surgió IBM, su misión ha estado centrada en impulsar a las personas y el pensamiento libre, como detonante básico para desarrollar la tecnología y las máquinas que hoy procesan nuestro mundo, nuestros datos y nuestra información.

PC-AT, agosto de 1984. Reimpresión por cortesía de IBM Corporation © (2025).
Desde un inicio definió que la misión de su empresa estaría basada en impulsar a las personas y su potencial para “pensar” cosas nuevas, promoviendo la equidad, la educación y la capacitación.

Rebus THINK logo diseñado por Paul Rand, 1981. Reimpresión por cortesía de IBM Corporation © (2025).
Sebastián Serrano Silva es un explorador y divulgador de proyectos novedosos que ofrecen soluciones para aportar al mundo. Periodista independiente que desarrolla contenidos para medios impresos y digitales. Es maestro en Comunicación Audiovisual por la Universidad Autónoma de Barcelona. www.linkedin.com/in/sebastian-serrano-silva-1a6894128








