LA ENERGÍA DETRÁS DE LA LENTE Y LA LUZ

Erwin Olaf, People of the Labyrinths 13 (Gente de los Laberintos 13), 2005. Cortesía del autor y Patricia Conde Galería.

por Mariana Musi

EL TRABAJO DEL RECONOCIDO FOTÓGRAFO NEERLANDÉS ERWIN OLAF TOMA COMO PUNTO DE PARTIDA LA POTENCIA DE LA HISTORIA, LA BELLEZA DE LA SENSIBILIDAD Y EL PODER DE LAS INCONSISTENCIAS DE LA REALIDAD PARA OFRECERNOS IMÁGENES QUE SACUDEN NUESTRO PENSAMIENTO.

Erwin Olaf, Balenciaga, Felipe II series, 2019. Cortesía del autor y Patricia Conde Galería.

Erwin Olaf, Vogue NL 06, Vogue NL series, 2019. Cortesía del autor y Patricia Conde Galería.

La luz de sus imágenes, o, mejor dicho, su energía, cuestionan la actualidad […]. 

Erwin Olaf, Moschino, Felipe II series, 2019. Cortesía del autor y Patricia Conde Galería.

Hemos escuchado que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma, pero, ¿la luz se transforma también?

La fotografía es pintar con luz y la luz es energía. Cada imagen fotográfica se va revelando poco a poco y la luz que la define, siempre está presente.

Un fotógrafo no sólo ve la luz, siente el espacio, está en constante comunicación con su cerebro para revisar cada detalle de lo que sucede frente a sus ojos, buscar el balance y encontrar lo que, para su sentir, es la perfección.

Imaginar y planear imágenes, construir sets casi cinematográficos, ser director y fotógrafo, así como realizar homenajes a las imágenes de la historia, es algo que podemos encontrar en el trabajo de Erwin Olaf.

Olaf (Países Bajos, 1959) empezó su carrera como fotoperiodista documentando la escena gay de los ochenta y logró caracterizarse por tener muy bien definidos a sus personajes. Su serie Chessmen (1987-1988), inmediatamente demostró que Erwin Olaf tenía un estilo muy particular. Es un maestro de la sutileza combinada con el drama cubierto de calma, silencio, quietud, contemplación y un  misterio onírico. La clave de su trabajo es el giro que le da a los mundos cinematográficos perfectos y la grieta en la fachada, el espacio que deja entre la realidad y la representación.

Apasionado por lo que ocurre en la sociedad y como narrador, sus imágenes tocan temas de preocupación para la actualidad como la discriminación, la sexualidad, los tabúes, el cambio climático, el racismo, el poder, la libertad de expresión y la democracia, todo esto, por medio de imágenes escenificadas tanto en estudio como en exterior, con una precisión técnica indescriptible.

La fotografía es pintar con luz y la luz es energía.

En su libro Erwin Olaf – Yo soy nos comparte:

La cámara me ofreció la posibilidad de entrar a un mundo que no es mío. Soy capaz de esconderme detrás de la cámara pero también ser parte de lo que veo. Como fotógrafo, puedes ver a las personas. Estás observando. Yo quería dirigir mi mirada a grupos que estuvieran fuera de la ‘sociedad normal’. Uno de mis primeros trabajos para la escuela tenía como título ‘¿qué es normal?’. Hoy en día, me lo sigo cuestionando.

La afinidad que tiene Olaf con los grandes maestros como Vermeer, Caravaggio y Rembrandt, en los que la luz es el lenguaje, resulta evidente en sus series, sin importar el tema, ya que busca crear un puente entre la creación de imágenes históricas y contemporáneas. La luz que percibimos en los cuadros de los maestros clásicos se transforma y la vemos presente en las fotografías de Olaf.

Olaf celebra sus cuarenta años de creación, o como lo dice él: “cuarenta años de libertad”, sin dejar de provocar el pensamiento, que las imágenes lleguen más allá de los ojos y que logren conquistar al espectador para luego, sacudirlo.

Lo que realmente quiero mostrar es un mundo perfecto con una grieta en él. Mi trabajo es hacer que la imagen sea lo suficientemente atractiva como para que la gente quiera ver la historia que les estoy contando, y luego darles una bofetada.

Su trabajo siempre ha sido muy personal con un aire de provocación, no quiere quedarse solamente en imágenes. Esta necesidad de cuestionamiento y expresión, algunas veces controversial, le ha abierto las puertas a trabajos comerciales para firmas como Louis Vuitton y Vogue o ser el fotógrafo oficial de la familia real danesa. Esto nos deja claro cómo Olaf ha trascendido, así como sus maestros e inspiración, a enamorar a las personas mediante sus discursos.

Su fascinación por los cambios sociales es evidente en sus imágenes, ya que aun cuando parecen imágenes cinematográficas o meramente artísticas, documentan a la perfección los problemas de cada época. Olaf permite que nuestra mirada se mueva libremente por toda la imagen y en este viaje, sin darnos cuenta, sus fotografías nos retan a cuestionar nuestra propia historia.

La luz de sus imágenes, o, mejor dicho, su energía, cuestionan la actualidad, seguramente cuestionarán en un futuro y comprobarán que la energía fotografiada solamente se transformó. 

 

Erwin Olaf, Vogue NL 01, Vogue NL series, 2019. Cortesía del autor y Patricia Conde Galería.

Patricia Conde Galería, en la Ciudad de México, presentó una exposición de Erwin Olaf entre abril y julio de este año. https://pcg.photo/es/home

Mariana Musi es creadora de imágenes y de historias, amante de la fotografía, el arte, la música y el color. www.marianamusi.com

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