ENERGÍA Y ACCESORIOS INTELIGENTES: DIEZ MIL PASOS HACIA EL FUTURO

Todas las imágenes: Atelier Tsuyoshi Tane Architects, time is TIME, Citizen en el Milano Salone en Milán, Italia, 2016. Fotografías de Takuji Shimmura. Cortesía de DGT.

por Rafael Bifano

HOY MÁS QUE NUNCA ES IMPORTANTE CONOCER A DETALLE LOS AVANCES TECNOLÓGICOS EN LOS DISPOSITIVOS CUYO OBJETIVO PRINCIPAL ES MONITOREAR LA ACTIVIDAD HUMANA Y ASÍ TENER CLARO TODAS LAS POSIBILIDADES QUE SE OFRECEN PARA MEDIR DESDE NUESTRO CONSUMO ENERGÉTICO DIARIO HASTA NIVELES DE OXIGENACIÓN, GLUCOSA O ANTICUERPOS.

¿Cuántos pasos he dado? ¿Realmente estoy descansando mientras duermo?

Hasta hace unos diez años, todas estas preguntas eran muy difíciles de responder sin la ayuda de estudios médicos o equipos profesionales para medir el desempeño deportivo. Hoy en día, gracias a la miniaturización de la tecnología y los avances en sensores, podemos responderlas usando un simple reloj inteligente las 24 horas.

Los primeros accesorios inteligentes comerciales y para todo el público tuvieron su debut y auge unos años después del surgimiento de los teléfonos inteligentes. Los primeros dispositivos eran muy sencillos y limitados, su función era la de medir la cantidad de pasos que una persona daba en el día usando un podómetro y registrarla en los teléfonos inteligentes. Existían pocas marcas disponibles y la precisión era inconsistente.

A medida que las campañas de salud que promovían una vida más activa comenzaron a popularizarse en los países occidentales, estos dispositivos empezaron a tener mucha más demanda en el mercado. Dicha demanda aumentó la competencia y por ende la carrera por ofrecer un mejor producto para el consumidor.

Cada día compañías de dispositivos médicos trabajan para miniaturizar sus sensores y dispositivos y hacerlos compatibles con este tipo de accesorios.

Una gran sorpresa fue cuando las compañías de Silicon Valley en California decidieron que no sólo iban a lanzar su propio reloj inteligente capaz de monitorear los pasos y la actividad física de las personas, sino que su proyecto era mucho más robusto y ambicioso. Este proyecto consistió en crear un ecosistema basto que midiera muchos más signos vitales (ritmo cardiaco, la temperatura corporal, cambios en altura, nivel de oxigenación, entre otros), y al mismo tiempo hacer uso de la última tecnología en algoritmos de inteligencia artificial (Consulta el artículo “El carácter de la inteligencia artificial en nuestras vidas” publicado en la edición 12 de Capitel) para poder dar recomendaciones de salud y ayudar a los profesionales de la salud a monitorear a sus pacientes.

Esta última parte despertó, por obvias razones, grandes preocupaciones en las agencias gubernamentales de salud al igual que en la OMS, ya que estos dispositivos se entrometían en el mercado de los dispositivos médicos.

Gracias a estos cambios, los accesorios inteligentes se dividieron en dos grupos. El primero consiste en todos aquellos accesorios que únicamente monitorean cosas sencillas (los pasos, el pulso cardíaco y el nivel de oxigenación), sin dar ninguna recomendación o sistema de monitoreo serio. El segundo grupo cubre a todos aquellos dispositivos que tienen la capacidad de medir e interpretar el estado de salud y los niveles de consumo energético. Este grupo de dispositivos tiene la capacidad de tomar un electrocardiograma y ser lo suficientemente preciso para avisar o mandar una alarma si existe algún problema con el corazón. Justo en este tipo de aplicaciones yace el futuro de los accesorios inteligentes.

Cada día compañías de dispositivos médicos trabajan para miniaturizar sus sensores y dispositivos y hacerlos compatibles con este tipo de accesorios. Por ejemplo, existen sensores capaces de medir los niveles de insulina todo el tiempo, cosa que permite a los pacientes diabéticos tener un mejor control de su padecimiento. Pero lo más interesante y valioso para los profesionales de la salud se ubica en la capacidad de estos dispositivos de poder leer más parámetros (presión arterial, ritmo cardiaco, temperatura, oxigenación, hidratación) al mismo tiempo y poder cruzar la información para determinar un mejor tratamiento y calidad de vida para cada paciente.

Anteriormente este tipo de estudios de monitoreo constante eran muy costosos y exclusivos, pero por fortuna estamos llegando a un punto en el que esto puede ser una realidad para muchas personas gracias a estos avances tecnológicos.

En el futuro, seremos capaces de monitorear los niveles de energía y salud de la maravillosa máquina perfecta que es el cuerpo humano. 

El proyecto time is TIME, Citizen desarrollado por el Atelier Tsuyoshi Tane Architects y presentado en el Milano Salone en 2016 en colaboración con Citizen Watch CO., LTD., explora la pregunta filosófica sobre qué es el tiempo e invita a los espectadores a reflexionar sobre nuestra estadía en la Tierra y las formas en que administramos e invertimos nuestra energía. El Atelier Tsuyoshi Tane Architects con sede en París, está integrado por arquitectos, diseñadores y creativos que abordan temas de memoria, comunidad, aceptación y resiliencia. www.at-ta.fr | Instagram @ateliertsuyoshi_tanearchitects

Rafael Bifano Beltran es Ingeniero en electrónica por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y tiene un MBA por la Schulich School of Business de Toronto. Actualmente trabaja en el área de Analytics and Marketing en Stingray Music. Es amante de la tecnología, los videojuegos y la ciencia ficción.

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