por Alejandra Rojo
La exposición Design and Disability que se presentó en el MUSEO VICTORIA AND ALBERT en Londres, puso en el centro la relación entre diseño y discapacidad desde una perspectiva que cuestiona la distancia entre representación y experiencia. Por medio de piezas, herramientas y prácticas desarrolladas por personas con discapacidad, la muestra propone una reflexión sobre la veracidad en el diseño, entendida como la coherencia entre discurso, forma y vida cotidiana.
El diseño y la experiencia real de la discapacidad
Actualmente, muchos diseños evidencian una distancia significativa entre la representación y la experiencia real. Esta desconexión se hace patente en propuestas que, pese a cumplir con criterios formales de accesibilidad e inclusión, no logran generar experiencias auténticas, limitándose a una coherencia superficial con la realidad que afirman atender.
En este contexto, el Museo Victoria and Albert (V&A) recientemente presentó la exhibición Design and Disability (Diseño y Discapacidad). La muestra sitúa en el centro a diseñadores, activistas y pensadores con alguna discapacidad, no como sujetos de representación, sino como una fuerza creativa. Abordar esta relación desde el diseño exige asumir una profunda coherencia entre lo que se diseña y la realidad a la que ese diseño pertenece, definida por la consistencia que mantiene entre su discurso, la forma, la experiencia que produce y las consecuencias reales que genera en la vida de las personas. En este sentido, lo verdadero no es lo que se proclama, sino aquello que se sostiene cuando es vivido.
El recorrido reúne 170 piezas, artefactos de protesta, herramientas adaptativas, fanzines radicales y propuestas de moda subversiva, articuladas con guías táctiles, interpretación en lengua de señas, zonas de descanso, mapas táctiles y sensoriales, audiodescripciones y materiales en letra grande. Estas decisiones demuestran cómo la accesibilidad puede integrarse estructuralmente al diseño museográfico.
Historia política y social del diseño inclusivo
La exposición traza una historia política y social del diseño por medio de tres secciones: visibilidad, herramientas y vida. La primera plantea la visibilidad como un acto de autoría, muestra cómo creadores con discapacidad construyen su propia representación mediante piezas DIY, fotografía, gráfica y moda con el fin de afirmar identidad desde la experiencia propia. La fotografía de Davina Starr amplía esta noción al reivindicar el derecho a ocupar el espacio elegido, no el históricamente asignado. Su trabajo subraya que la visibilidad no es un gesto simbólico ni una concesión, sino una expresión legítima de identidad y participación cultural.
Herramientas y autoría activa
El segundo apartado, dedicado a las herramientas, presenta a las personas con discapacidad como autoras activas del sistema material que habitan. Las piezas muestran que reconfigurar no es una excepción, sino un método, una forma consciente de diseñar en diálogo con la realidad. El teclado Touchstream de Wayne Westerman, concebido a partir de su propia experiencia de dolor en las manos, replantea la interacción digital mediante gestos y anticipa la lógica que más tarde adoptaría el iPhone. Por su parte, el proyecto Jaipur Foot, documentado por Simon Way, evidencia cómo el diseño de prótesis accesibles puede generar transformaciones profundas y sostenidas en la vida de millones de personas en India.
Redefinición del entorno y dignidad
La sección final aborda la redefinición del entorno. El espacio público, el sistema político y la vida cotidiana se convierten en territorios de intervención consciente. Iniciativas como el trabajo de Finnegan Shannon con el Club Anti Escaleras evidencian el poder del diseño como acción colectiva y protesta constructiva. Piezas como la Squeeze Chair de Wendy Jacob, que envuelve y sostiene el cuerpo con sensibilidad, o el McGonagle Reader, que posibilita el voto independiente, demuestran que diseñar es también habilitar dignidad. En conjunto, la exhibición proyecta un diseño que no solo responde a necesidades, sino que amplía horizontes sociales.
Innovación social y compromiso humano
En el diseño para la innovación social, proyectar futuros habitables implica trascender la accesibilidad técnica a fin de construir conexiones basadas en escucha activa, apertura y coherencia entre intención, proceso y experiencia. Cuando el diseño reconoce y sostiene la complejidad de la diferencia sin simplificarla ni estetizarla, fortalece su impacto social y cultural. Diseñar así no solo habilita el acceso, contribuye de manera responsable a crear entornos más justos, significativos y profundamente humanos.

Marvel Harris, First Swim After Rebirth (Primer nado después del renacimiento), 2018. Imagen de la serie Inner Journey, 2014–a la fecha. © Marvel Harris. Cortesía del artista.

Ntiense Eno-Amooquaye, Jewellery Becomes Law (La joyería se convierte en ley), 2023. Intoart Collection. © Ntiense Eno-Amooquaye. Fotografía de Adama Jalloh.
La muestra sitúa en el centro a diseñadores, activistas y pensadores con alguna discapacidad, no como sujetos de representación, sino como una fuerza creativa.

Control adaptativo de Xbox desarrollado por Microsoft. © Victoria and Albert Museum, Londres.

Vista de instalación de Design and Disability en el V&A South Kensington. Fotografía de Isobel Greenhalgh.
Cuando el diseño reconoce y sostiene la complejidad de la diferencia sin simplificarla ni estetizarla, fortalece su impacto social y cultural.

Jaipur Foot (Pie de Jaipur), 2014. Fotografía Simon Way.

Wendy Jacob, Squeeze Chair (chaise longue) [Silla de chaise longue (silla de montar)], 1998. Inspirada en Temple Grandin. Fotografía de Ted Diamond.

Hands of X, Bespoke Prosthetics (Prótesis a medida), 2019. © Andrew Cook.

Harry McAuslan, The best lovers are good with their hands. Publicado por AIDS Ahead de la Asociación Británica de Sordos (British Deaf Association).

Cindy muestra cómo utiliza un delineador de ojos adaptado con un tubo de goma. Fotografía de Michael J. Maloney.

Vista de instalación de la exposición Design and Disability en el V&A South Kensington. Fotografía de Isobel Greenhalgh.
Alejandra Rojo es maestra en Estudios de Diseño, consultora de pensamiento creativo, problem solving e innovación.







