ENTREVISTA A LUIS M. DÍAZ MIRÓN. “CREAR VALOR Y RESPETO AL MUNDO DEL TRABAJO"

por por Carlos O. Noriega
fotografía de Pedro Luján
entrevista realizada el 15 de septiembre de 2021

EL MAESTRO LUIS MANUEL DÍAZ MIRÓN ÁLVAREZ ESTUDIÓ LA LICENCIATURA Y LA MAESTRÍA EN DERECHO LABORAL EN LA ESCUELA LIBRE DE DERECHO, ADEMÁS DE ESTUDIAR ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS AD-1 EN EL IPADE. DE 1994 A 1996 FUE PRESIDENTE DEL CONSEJO DIRECTIVO NACIONAL DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE ABOGADOS DE EMPRESA (ANADE) Y DESDE 1991 IMPARTE DERECHO LABORAL EN LA ESCUELA LIBRE DE DERECHO, INSTITUCIÓN EN LA QUE SE DESEMPEÑÓ COMO RECTOR DE 2014 A 2018. SE DEDICA AL DERECHO LABORAL Y ES SOCIO DIRECTOR DEL BUFETE DÍAZ MIRÓN Y ASOCIADOS, S.C.

Tal vez por ser el Día de la Independencia de México y porque el aire tiene cierto ambiente mexicano, que al entrar a la oficina del Bufete Díaz Mirón y Asociados y reconocer el busto de Salvador Díaz Mirón, el gran poeta veracruzano, reflejado en las puertas que dan al jardín, siento que estamos en un casco de hacienda. Por esa razón no me sorprende que el Maestro Luis M. Díaz Mirón aparezca vestido como un caballero del campo, un hombre que reconoce el esplendor de las tradiciones y la charrería mexicanas y que parece habitar en otra época. Es un hombre mayor, ilustrado, de alta cultura y muy carismático, que habla con fuerza y gran claridad, tiene la cualidad que caracteriza a las personas que saben hacer sentir en confianza a los que lo rodean. Me siento feliz de estar con él. Inmediatamente me invita a seguirlo por un recorrido de instantáneas que componen su pasión por el beisbol, la literatura legal y su impecable trayectoria de abogado.

¿Es usted pariente de Salvador Díaz Mirón?
Sí, por supuesto, soy sobrino bisnieto del gran poeta veracruzano: Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan… ¡Mi plumaje es de esos!

¿Qué relación existe entre el derecho y la literatura?
Mucha, considero que el derecho y la literatura confluyen. Dice Rafael Ramis Barceló: “La lectura, para un jurista que cree en lo que hace, es altamente terapéutica. Puede ayudar a mantener la ‘fe’ en el Derecho”. El buen abogado es aquel que se mantiene en constante relación con la literatura, clásica, moderna o de cualquier género.

¿Qué le gusta leer a usted?
Textos jurídicos, novela, recurro a los clásicos constantemente; leo mucha literatura motivacional, de principios, de valores y también disfruto la lectura de temas sobre administración y sus repercusiones en la vida personal.

Usted cuenta con una historia muy cercana a Universidad Humanitas, ¿puede compartirnos algo respecto de su amistad con el fundador de nuestra institución, Eduardo A. Johnson Okhuysen?
Sí, en efecto, me une toda una vida de amistad con Universidad Humanitas y con su fundador, el Doctor Eduardo A. Johnson Okhuysen, con quien compartí nuestro gusto por el beisbol. De chavos, nuestras familias coincidieron a mediados de los sesenta en los campos de la Liga Olmeca, donde jugamos y nos hicimos amigos y compañeros. De hecho, su hermano Ricardo y yo participamos en la selección ganadora del campeonato de beisbol del Distrito Federal, en la categoría de 11 y 12 años.

Ya en nuestra juventud, a finales de los setenta y los ochenta, la vida permitió que Eduardo y yo nos volviéramos a juntar para platicar sobre nuestra inquietud de poder lograr, por medio de la enseñanza, construir un México mejor. Eduardo ya había cursado dos licenciaturas y una maestría en Harvard y tenía hambre de enseñar y divulgar las mejores técnicas en el área del derecho y la alta administración, enfocadas al área fiscal y los principios constitucionales.

Fue un compañero y colega celoso del cumplimiento de su deber y su compromiso por lograr un mejor estado de derecho. Tuvo Eduardo el gran sueño que, hoy, su familia y descendientes lo han convertido en una poderosa realidad: el reconocido prestigio académico del que gozan Universidad Humanitas y sus egresados.

Destaco y reconozco con gusto el liderazgo del Licenciado Andrés Johnson Islas, cabeza y director de esta gran institución educativa y su Código Humanitas, reflejo de visión y pasión por la enseñanza de la ciencia, el arte y la cultura, que, aunadas a la arquitectura característica de sus campus, sencillamente invitan a formar parte de este compromiso por alcanzar el equilibrio en la vida diaria.

¿Cómo llegó a ser usted rector de la Escuela Libre de Derecho; qué experiencias le aportó y cuáles son sus principales logros en esta institución?
Después de impartir ahí mi cátedra como profesor de derecho laboral por más de 25 años, tuve el privilegio y el altísimo honor de haber sido electo rector en noviembre del 2014, resultado de un proceso democrático conforme a nuestras normas y estatutos, mediante el voto directo, secreto y libre de los profesores titulares. Mi experiencia, en los cuatro años de rectorado, fue de un gran gozo y empatía con mis colegas profesores y con el alumnado todo.

Contribuí, junto con mi mesa directiva y el apoyo de la asamblea de maestros, a modernizar la escuela en el ámbito tecnológico y a impulsar la regularización en sus procesos, mejora de programas académicos, diseño de diplomados, maestrías y doctorados.

Sin embargo, con toda humildad considero que mi principal logro fue tener una rectoría incluyente, de puertas abiertas y de un gran respeto y apoyo a los alumnos y a la comunidad universitaria.

Como escuela especializada en las ciencias jurídicas, de diciembre de 2014 a febrero de 2017 ayudamos a construir la reforma laboral más importante al Artículo 123 de la Constitución, y a darle realce e importancia a la materia laboral en nuestro país.

¿Cómo define el derecho laboral?
Es la rama del derecho positivo mexicano que, en el ámbito social, se ocupa de regular las relaciones individuales y colectivas entre trabajadores y patrones, fijando en su parte sustantiva las condiciones mínimas del trabajo, o sea la prestación de servicios subordinados o de dependencia —jornada laboral, salario, días de descanso, vacaciones, riesgos de trabajo, pensiones, jubilaciones, y más—. Interviene en todos los fenómenos o hechos jurídicos relacionados con los derechos y obligaciones de patrones y trabajadores en todo tipo de actividad: comercial, industrial, agrícola, financiera, cultural, deportiva, doméstica. En el aspecto adjetivo o procesal, permite crear valor y respeto al mundo del trabajo.

Usted cuenta con una experiencia de más de treinta años en materia de derecho laboral. Desde su perspectiva como Socio Fundador de Bufete Díaz Mirón y Asociados, ¿cómo ha cambiado esta rama del derecho y qué hace falta cambiar?
El derecho del trabajo se ha modernizado y busca, día con día, más orden, transparencia, equidad y el respeto a la regulación del fenómeno de la prestación del servicio personal subordinado.

El derecho laboral se ha convertido en una importante rama de la ciencia jurídica, que busca eliminar simulaciones y alcanzar la sencillez en su caminar.

Nos hace falta un proceso de maduración en el análisis de las relaciones laborales y colectivas al amparo de la libertad, el orden, la limpieza y la conciliación en las relaciones laborales; todo ello debe preservar los principios de “decencia en el trabajo” y libertad por parte del trabajador en relación con su derecho de participación en la creación o no de asociaciones, coaliciones y sindicatos.

Hay que buscar la limpieza, la sencillez y el cumplimiento total de las obligaciones y derechos laborales mínimos, incluida la seguridad social.

¿Cómo ha cambiado el tema laboral en nuestro país a raíz de la pandemia, y qué impacto tendrá en tiempos venideros?
Nos ha permitido ser más inclusivos, incluyentes y solidarios; valorar nuestro trabajo y la fuente de empleo, así como abrir un capítulo en relación con el trabajo en casa, para realizarlo y, con las plataformas electrónicas, construir, mantener y mejorar nuestras fuentes de trabajo tradicionales y, sobre todo, cuidar de éstas.

¿Cuál considera que es la principal problemática en las relaciones laborales en México, y qué propuesta puede compartir con nosotros para transformar este tema?
La simulación es el problema principal a combatir. Este tema, de dos caras y de muchas aristas llenas de engaños, es algo que se debe erradicar. Hay que buscar la limpieza, la sencillez y el cumplimiento total de las obligaciones y derechos laborales mínimos, incluida la seguridad social. Debemos privilegiar y hacer énfasis en la conciliación como herramienta básica para resolver los conflictos, más que llevarlos y complicarlos en juicios interminables, desgastantes y costosos.

¿Qué pronósticos o reflexiones puede compartir con nosotros respecto de la explosión que tendrá la materia laboral en la administración de empresas públicas y privadas en nuestro país?
El crecimiento y la explosividad de la materia laboral es un hecho. Día con día se requieren más operadores y estudiosos de la materia bien formados y cimentados en sus principios y normas, códigos y valores, que quieran sumarse a esta cadena.

¿Qué significa para usted el trabajo, y desde la perspectiva del liderazgo, cómo lo transmite a su práctica profesional?
El trabajo dignifica al ser humano. El trabajo decente, el trabajo digno es el que se realiza con respeto a los principios y derechos fundamentales; el que permite un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado, y el que se desempeña con protección social y sin discriminación de cualquier tipo. Las buenas prácticas hacen del líder un referente en su vida profesional; por lo tanto, vale la pena invertir todos los días en valores, congruencia, principios y en una filosofía que nos permita crecer sin pisotear.

¿Qué es para usted la vida y cómo relaciona su definición con el trabajo?
La vida es el proceso por el que caminamos desde que nacemos hasta que morimos; es una gota de energía que multiplicamos. Combinando ese hermoso proceso de energía, razón de ser y hacer en el trabajo, nuestra vida tiene un propósito: servir, dar, multiplicar y contagiar las bendiciones.

¿Cómo ha sido su experiencia en la docencia y de qué modo combina su pasión por la enseñanza con su práctica profesional?
La docencia es un honor, placer de entrega y un desahogo espiritual. Es una actividad que permite prepararse, estudiar, actualizarse, conocer nuevas técnicas y dar constantemente; pero también se traduce en recibir mucho de los alumnos. Es un binomio expansivo de ida y vuelta, espectacular cuando permites y llevas a cabo el diálogo. Para mí, la docencia es algo que complementa mi vida profesional y personal.

¿Algún consejo que quiera brindar a los estudiantes de derecho de nuestra institución?
Compañeros: gocen su carrera, prepárense, capacítense, entrénense, practiquen las enseñanzas y, con sus profesores y compañeros, construyan sus sueños y atrévanse a llevarlos a la práctica.

Me despido de ustedes, muchachos, con otro verso de mi ancestro:

Erguido bajo el golpe en la porfía¹,
me siento superior a la victoria.
Tengo fe en mí; la adversidad podría,
quitarme el triunfo, pero no la gloria. 

[mpc_divider preset="preset_0" width="30" content_type="icon" content_padding_divider="true" content_padding_top="0" content_padding_right="10" content_padding_bottom="0" content_padding_left="10" content_padding_css="padding-top:0px;padding-right:10px;padding-bottom:0px;padding-left:10px;" icon="eti eti_pencil" icon_color="#bcbcbc" icon_size="24" lines_color="#bcbcbc" lines_weight="2"]

Carlos O. Noriega es Director Editorial de la revista Capitel de Universidad Humanitas.

1. porfía: insistencia obstinada en hacer o lograr una cosa; intentar con tenacidad el logro de algo para lo que se encuentra resistencia.

error: Contenido protegido !!