SOÑEMOS JUNTOS LA EDUCACIÓN

Vista de exposición I Will Defend Poetry de Jorge Méndez Blake en Mai36 Galerie. Fotografía de Max Ehrengruber. Cortesía de Estudio Jorge Méndez Blake y Mai36 Galerie.

por Jonathan Aquino García
imágenes de Jorge Méndez Blake

EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, EL MUNDO SE HA TRANSFORMADO DE MANERA RADICAL A CAUSA DE LOS AVANCES PRECIPITADOS DE LA TECNOLOGÍA Y EL CONTEXTO DE EMERGENCIA SANITARIA. ESTO NOS OBLIGA A REIMAGINAR LA REALIDAD EDUCATIVA Y SUS MÉTODOS PARA QUE AYUDEN A LOS ESTUDIANTES A APRENDER Y PREPARARSE MEJOR.

El mundo cambia a pasos acelerados debido a la tecnología. Para algunas personas es muy fácil adaptarse a ella, mientras que otras no tienen las mismas oportunidades y se van generando brechas de desigualdad que será muy difícil reducir. Desde hace ya algunos años, soñamos con usar la tecnología para aprender, con el objetivo de desarrollar competencias básicas para la vida involucrando retos que nos exigen acciones como prioridad.

La pandemia nos ha enfrentado con una realidad educativa: despertamos en la virtualidad. Eso que antes parecía un sueño lejano hoy se ha convertido en realidad en todos los niveles educativos. Niños, jóvenes y adultos; estudiantes, padres o docentes frente a una pantalla, con miedo, estrés. Así, se ha hecho necesario desarrollar estrategias de aprendizaje y enseñanza para hacerle frente al gran reto.

Hoy nos hemos acostumbrado a esta manera de hacer escuela, muchos alumnos de preescolar y los primeros grados de educación primaria no conocen otra forma de aprender, han iniciado su educación de manera virtual perdiéndose esa grata experiencia que se vive al interior de un aula física.

La mayoría de los alumnos han desarrollado habilidades tecnológicas: ahora son más hábiles investigando, elaborando tareas en la computadora, en videollamadas, presentando pantallas y videos, de manera virtual.

Hemos normalizado estar frente a la pantalla vestidos formalmente con camisa o saco, pero en pantalón de pijama y pantuflas, logrando entrar de manera virtual a los hogares de cada alumno o docente y percatarnos de las comodidades o carencias de cada uno; vemos padres, hermanos, familiares, mascotas y todo lo que sucede en un hogar. Los padres se han involucrado en gran medida en la educación de sus hijos. Por fin, parte de lo que antes era un sueño empieza a convertirse en realidad.

Pero, ¿qué sería de la vida sin atrevernos a soñar? Los sueños existen para cumplirlos, pero necesitamos invertir tiempo de calidad y compromiso para hacerlos realidad. La cuestión es atrevernos a soñar en grande para tener grandes resultados, seamos personas que actúan para alcanzarlos sin excusas.

Vislumbremos a las instituciones educativas cambiando paradigmas a favor de la educación con nuevos métodos y nuevas tecnologías. A las escuelas les urge reclamar y asumir su papel transformador en la comunidad. Soñemos con docentes en capacitación constante y pertinente para desarrollar nuevas estrategias que potencien y movilicen el aprendizaje, asumiendo su papel como guía, dejando a un lado las tradicionales clases magistrales que no permiten la interacción con el alumno. Para poder formar personas del siglo XXI es necesario contar con docentes con la competencia digital necesaria.

Soñemos con una educación inclusiva, tomemos acciones para convertir ese desafío en realidad. Actuemos para que todos podamos aprender juntos dejando las diferencias sociales que sólo generan desigualdad. A estas alturas, las instituciones deben ser capaces de gestionar para proporcionar herramientas y recursos educativos necesarios para personalizar la educación de todos con igualdad y equidad.

A pesar del avance de la tecnología en todos los contextos, muchas escuelas carecen de equipos tecnológicos, las aulas permanecen estáticas con las mismas herramientas de hace cien años, seguimos teniendo una gran necesidad para que los docentes y estudiantes desarrollen ambientes de aprendizaje hacia una transformación permanente que conlleve el desarrollo de competencias tecnológicas útiles en la vida laboral.

La incorporación de las nuevas tecnologías nos permite soñar con la mejora en infraestructura de las escuelas, espacios apropiados que cuenten con una excelente conectividad para que los alumnos y docentes tengan mayor acceso a programas, aplicaciones y contenidos que favorezcan el desarrollo de la investigación y el conocimiento.

En ese contexto, es necesario adaptar los métodos de aprendizaje hacia el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), urge implementar estrategias que motiven a los alumnos a aprender haciendo uso de los equipos que saben utilizar para entretenerse, como celulares o tabletas, herramientas capaces de generar interés para su aprendizaje.

Hace falta implementar una metodología basada en el juego, unificando la tecnología para enriquecer el aprendizaje con alegría; es necesario darle la bienvenida a la diversión y al entretenimiento, utilizar la gamificación como estrategia didáctica que ayude a generar mejores ambientes de aprendizaje y dejar de lado el método tradicionalista en el que el docente posee los conocimientos y el alumno debe hacer lo posible por adquirirlos.

Una generación formada con habilidades tecnológicas estará preparada para enfrentarse al mercado laboral que cada vez exige ciudadanos competentes que puedan hacerle frente a cualquier situación de la vida. Las instituciones educativas tienen la responsabilidad de actualizarse constantemente y aportar soluciones ante los retos actuales del sector laboral.

Es momento de actuar para hacer realidad nuestros sueños. Dejemos de buscar culpables y asumamos nuestro papel como sociedad. Al final, todos somos responsables de la educación. Actuemos sin dejar de soñar, se dice que sin sueños no hay metas. Soñemos juntos la educación futura. 

A las escuelas les urge reclamar y asumir su papel transformador en la comunidad.

Jorge Méndez Blake, As The Flight of Birds (H) [Como el vuelo de los pájaros (H)], 2021. Fotografía de Ana Quiñonez. Cortesía de Estudio Jorge Méndez Blake y Mai36 Galerie.

Los sueños existen para cumplirlos, pero necesitamos invertir tiempo de calidad y compromiso para hacerlos realidad.

Jorge Méndez Blake, Ars poetica (Vicente Huidobro) II, 2021. Fotografía de Ana Quiñonez. Cortesía de Estudio Jorge Méndez Blake y Mai36 Galerie.

Vista de exposición I Will Defend Poetry de Jorge Méndez Blake en Mai36 Galerie. Fotografía de Max Ehrengruber. Cortesía de Estudio Jorge Méndez Blake y Mai36 Galerie.

Jorge Méndez Blake es un reconocido artista visual mexicano basado en Guadalajara. Utiliza la poesía, la literatura y la arquitectura para explorar territorios en los que lo literario y lo plástico coinciden. Sus instalaciones, videos, esculturas, pinturas e intervenciones apelan a la imaginación del espectador al evocar mundos alternativos posibles a través del poder de la palabra y lo invitan a pensar nuevas formas de co-creación del conocimiento y en esa medida, expandir el entendimiento del mundo en nuevas direcciones. www.mendezblake.com | Instagram @jorge_mendez_blake

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Jonathan Aquino García es docente de la Universidad Humanitas campus Tijuana, Primaria Independencia y Primaria Tepochcalli. Es Licenciado en educación primaria por la Escuela Normal Fronteriza Tijuana y Maestro por el Centro de Estudios Universitarios de Baja California.

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