LAS CIENCIAS POLÍTICAS COMO MEDIO PARA UN FIN MÁS ELEVADO

Damián Ortega, 8 de Mayo, 2020. Bordados de Damián Ortega en colaboración con Carmen América Rodríguez. © Damián Ortega/kurimanzutto, Ciudad de México / Nueva York.

por Fernanda Cisneros

LA FILOSOFÍA POLÍTICA TIENE EL OBJETIVO DE REFLEXIONAR SOBRE EL EJERCICIO POLÍTICO Y ORIENTARLO HACIA PRINCIPIOS MORALES TRASCENDENTALES. BAJO ESTE MARCO, SE VUELVE IMPERATIVO ANALIZAR LOS PROBLEMAS MÁS URGENTES PARA DAR SOLUCIONES QUE NO SÓLO RESUELVAN LAS PREGUNTAS DEL PRESENTE, SINO QUE TAMBIÉN SIENTEN LAS BASES PARA UN FUTURO MÁS JUSTO.

Las preguntas trascendentales
Los grandes pensadores políticos ofrecen un repositorio de preguntas y respuestas tentativas que siguen inspirando a los nuevos pensadores que buscan el sentido de la política. Las preguntas no son de ninguna manera inmutables ni sirven para resolver todos los problemas, pero están ahí para ofrecernos una guía y reflexionar sobre temas centrales. ¿Qué es justicia y qué constituye la dignidad humana?, son sólo ejemplos limitados de preguntas trascendentales para la experiencia humana.

Un ejemplo lo ofrece Kant, quien en su imaginario cosmopolita señala lo que constituye la dignidad humana. En su pensamiento político las personas no son medios, sino un fin en sí mismo. Las obligaciones morales desprendidas de esto no respetan límites parroquiales, son iguales con nuestros compatriotas que con el resto de la humanidad. Su pensamiento dejó impronta en la fundación de los primeros esfuerzos para institucionalizar el orden internacional. A pesar de las críticas, la convicción mantenida en la acción concertada y en principios morales internacionales son quizá las aportaciones más valiosas y trascendentes para el presente y el futuro.

¿El mundo en llamas?
La historia del mundo ha dado varias vueltas desde el cosmopolitismo de Kant. El ámbito internacional sin duda se ha modificado, así como los esfuerzos internacionales construidos en este entorno. No obstante, y sin la pompa de la novedad que esto representa, nos hallamos ante una encrucijada: estamos unidos en una volátil interconexión global, en la que concurren ahora sí con novedad los devastadores efectos mundiales causados por la pandemia actual y una ascendiente visualización de la depredación medioambiental y sus implicaciones.

Los fenómenos mencionados han puesto de manifiesto y magnificado las disparidades en distintos niveles países, grupos sociales dentro de ellos—, las divergentes agendas y capacidades de decisión. En última instancia esto sólo nos ha hecho más vulnerables. Así, la supervivencia de nuestra especie, a la par que la de todas las demás, se ve comprometida.

La amenaza de la pandemia ha sido global, pero no así nuestra habilidad para responder efectiva y coordinadamente. Muchos pasajes ilustran el punto, pero se hace hincapié en el acceso a las vacunas, por ser clave a corto y largo plazo, para el control y la erradicación de este virus. El desarrollo de las vacunas fue excepcional en su rapidez, pero, los miles de millones de de dosis que fueron encargadas a distintos fabricantes se encuentran asignadas o comprometidas inequitativamente. Ahora operan distintos esquemas para el acceso a las vacunas, así como múltiples posturas sobre cómo debe abordarse el tema, por ejemplo, en sincronía con el derecho a la salud algunos líderes mundiales y expertos han abogado porque las vacunas, el tratamiento y su diagnóstico sean tratados como bienes públicos no supeditados al monopolio comercial. Éste sigue siendo un tema sobre la mesa.

En referencia a la depredación medioambiental, cualquiera que se encuentre medianamente informado es consciente de lo diferente que es nuestro mundo en comparación al de hace unas décadas. Muchas veces esto no se ve sólo en los reportes, sino que toca nuestra puerta y la de nuestros allegados. Situaciones como las siguientes dan cuenta de los cambios: inundaciones recurrentes y huracanes con efectos más devastadores, recrudecimiento del calor en las temporadas de verano, sequías y fuegos constantes en las superficies boscosas del planeta, nuevas especies que entran en la lista de peligro de extinción, lamentables costos humanos y económicos son calculados y reportados con regularidad.

Damián Ortega, 27 de Marzo, 2020. Bordados de Damián Ortega en colaboración con Carmen América Rodríguez. © Damián Ortega/kurimanzutto, Ciudad de México / Nueva York.

Damián Ortega, 28 de Marzo, 2020. Bordados de Damián Ortega en colaboración con Carmen América Rodríguez. © Damián Ortega/kurimanzutto, Ciudad de México / Nueva York.

Es el papel de las ciencias políticas y sus estudiosos sumarse a dar respuestas a las preguntas clave de nuestros tiempos.

Damián Ortega, 17 de Abril, 2020. Bordados de Damián Ortega en colaboración con Carmen América Rodríguez. © Damián Ortega/kurimanzutto, Ciudad de México / Nueva York.

[…] la convicción mantenida en la acción concertada y en principios morales internacionales son quizá las aportaciones más valiosas y trascendentes [de Kant] para el presente y el futuro.

Volviendo al alma de la disciplina
La breve revisión de los que quizá sean los temas contemporáneos más relevantes para nuestra especie y nuestro planeta destaca que no es el momento de mantenerse al margen. Es el papel de las ciencias políticas y sus estudiosos sumarse a dar respuestas a las preguntas clave de nuestros tiempos. Su silencio podría reforzar las tendencias existentes con resultados funestos. La inequidad en el acceso a las vacunas abre un debate importante sobre qué es la justicia global y cómo se garantiza el derecho a la salud en una situación de pandemia. Participar en este aspecto no sólo es ético sino representa el alma subyacente de la disciplina. Una solución orientada a la justicia y el derecho a la salud podría marcar esta etapa como histórica por la forma en que se puso fin a una de las grandes pandemias, sentando precedentes para futuros esfuerzos.

De igual manera, ser un activista medioambiental no es una necedad, sino la gran necesidad actual. Mientras que cambiar los hábitos personales es una meta admirable, la única forma de lograr las ambiciosas metas medioambientales que son inauditas en el estado de las cosas y en última instancia, la supervivencia, requiere la implicación política colectiva. Es preciso unirse a las actividades en pro del ambiente, ser parte de los grupos de presión, difundir las ideas políticas y apelar a la acción colectiva.

Indudablemente, los retos son mayúsculos, pero debemos hacer uso de las herramientas con las que contamos y creer de verdad, y acaloradamente, que todos los problemas humanos tienen solución.

Damián Ortega (1976) es un artista mexicano que utiliza el ingenio y el humor para alterar las funciones de objetos y procesos familiares, con el fin de transformarlos en experiencias novedosas y situaciones hipotéticas que invitan a la reflexión. Estos bordados realizados durante la pandemia utilizan el ir y venir del hilo para hablar de un ejercicio de reflexión e introspección que cruza la idea de política con la experiencia sensible individual. En esa medida invitan al espectador a apropiarse de manera activa de los acontecimientos sociales y políticos que le rodean. La galería kurimanzutto en la Ciudad de México y Nueva York representa su trabajo. www.kurimanzutto.com | Instagram @kurimanzutto

Fernanda Cisneros es experta en desarrollo y cooperación internacional, ha trabajado como consultora y funcionaria pública en temas de democracia y seguridad. Licenciada en Relaciones Internacionales por la UNAM y Maestra en Desarrollo Internacional por la Universidad de Birmingham, Reino Unido.

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