por Capitel
Desde hace varias décadas la impresión en 3D ha cobrado relevancia en la práctica del diseño y la arquitectura gracias a su agilidad y practicidad. La empresa estadounidense Forte3D se ha aprovechado de estas características para crear instrumentos musicales accesibles.
La manufactura aditiva en la creación de violines y violonchelos
Quizás has oído hablar de la impresión 3D. La manufactura aditiva, como también se conoce, es una herramienta indispensable para los despachos de diseño y arquitectura, ya que les permite crear modelos a escala de sus proyectos y visualizar el desarrollo de cada una de sus propuestas. No obstante, hoy es una tecnología que abarca una gran variedad de usos y aplicaciones en diversas industrias.
La empresa Forte3D fundada por Alfred Goodrich y Elijah Lee, estudiantes de Ingeniería de Yale University, ha creado violines y violonchelos de fibra de carbono realizados con impresión 3D. La razón se debe al alto costo que implica para las familias adquirir uno de estos instrumentos. El objetivo de la empresa es hacer más accesibles estos objetos, además de mejorar su desempeño en cuestiones de mantenimiento y durabilidad.
Esto no fue fácil, hubo que cuidar cada detalle del diseño y la acústica, pues no solo se trató de replicar un objeto de ciertas características sino que fuera capaz de producir el sonido adecuado como lo haría un violín de madera. En este sentido, los diseños no copian a un violín o violonchelo tradicional, sino que también proponen una nueva manera en el uso de materiales, por ejemplo: las cuerdas, el mástil, el puente, entre otros. Elementos que pueden ajustarse según las necesidades del cliente y su propia técnica al tocar el instrumento.
Historia y funcionamiento de la tecnología 3D
Pero ¿cómo surgió la manufactura aditiva? Distintas fuentes cuentan que en 1981 el ingeniero japonés Hideo Kodama del Instituto Municipal de Investigaciones Industriales en Nagoya, inventó un método que permitía fabricar objetos a partir de aplicar capas de un polímero fotoendurecedor. Actualmente las impresoras tridimensionales emplean varios métodos o técnicas de impresión 3D que pueden ser: estereolitografía, extrusión de material, impresión multimaterial o PolyJect, entre otras. Cuentan con repositorios y dispensadores de distintas resinas y plásticos e incluso materiales como la cerámica, vidrio o metales. Necesitan un archivo de diseño asistido por computadora conocido como CAD para recibir instrucciones y saber cómo es el objeto. Por lo general son modelos o representaciones digitales en 3D conocidos como renders. La innovación de esta tecnología radica en la agilidad que se tiene al crear variaciones de un mismo prototipo o diseño. Sin una impresora como esta, se tienen que fabricar varios moldes para obtener variantes en los prototipos y así seleccionar el mejor diseño.
Impacto en la industria y el futuro de la impresión
Se dice que esta tecnología es una nueva revolución industrial porque ha mejorado las cadenas de suministro y acortado los tiempos de producción en diversas industrias. En la salud, por ejemplo, ha sido indispensable para fabricar prótesis más accesibles para los pacientes. No obstante, debe empezar a regularse, con lo accesible que pueden ser algunas de estas impresoras para tenerlas en la oficina o en casa, también es posible que se use con otros fines nada legales.
Así, la impresión 3D es sumamente valiosa porque hoy, no solo sirve para fabricar prototipos sino que imprime objetos y piezas totalmente funcionales y sofisticadas como instrumentos musicales como los de Forte3D.


El objetivo de la empresa es hacer más accesibles estos objetos, además de mejorar su desempeño en cuestiones de mantenimiento y durabilidad.


Imágenes cortesía de Forte 3D.
Adriana Melchor Betancourt es historiadora del arte y curadora. Estudió la licenciatura en la Universidad Iberoamericana y la maestría en la Universidad Nacional Autónoma de México. De 2017 a 2022 trabajó en el área de Enlace y Curaduría de la Sala de Arte Público Siqueiros. Ha sido docente en el Tecnológico de Monterrey y la Universidad del Claustro de Sor Juana. Instagram @loleks







