SOLUCIONES CONCRETAS PARA CONSTRUIR UN FUTURO SOSTENIBLE

Daria Cekiera, Carrot (Zanahoria), 2020. Cortesía de la artista.

por Sofía Viguri

EN EL REINO UNIDO UN EQUIPO INVESTIGA LAS PROPIEDADES DE LA FIBRA DE LA ZANAHORIA PARA MEJORAR LA CALIDAD ESTRUCTURAL DEL CEMENTO, ASÍ COMO SU COSTO Y SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL. ESTO DEMUESTRA EL ENORME POTENCIAL DE LOS BIOMATERIALES PARA ELEVAR LA CALIDAD DE LOS EDIFICIOS, Y AL MISMO TIEMPO, REDUCIR NUESTRA HUELLA DE CARBONO.

¿QUÉ?
Los edificios contribuyen con casi 40% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) causantes de la crisis climática global. De acuerdo con las recomendaciones de la Agencia Internacional de Energía, este sector debe mejorar su eficiencia energética al menos 3% al año para cumplir con las metas del Acuerdo de París.¹

Las soluciones al reto suelen enfocarse en transitar hacia fuentes de energía más limpias y reducir la energía que los edificios requieren para funcionar. No obstante, desde una perspectiva de ciclo de vida, una gran parte de las emisiones asociadas a los edificios se produce antes de que éstos empiecen a funcionar, mediante la extracción, transformación y transportación de materiales para su construcción.

El concreto es un caso especial, pues por sí solo genera entre 5 y 10% de las emisiones globales de GEI.²

Para producirlo se requiere cemento, que representa 95% de la huella de carbono del concreto. Tan sólo en México, cada año se consumen aproximadamente 375 kilogramos per cápita de cemento;³ con esto, se podría decir que cada persona en nuestro país emite 260 ton de CO2 al año por este concepto, que equivale a más de 50 veces lo que emite un vehículo promedio al año, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Además, la tendencia indica que el uso de concreto se duplicará en los próximos 30 años.

En este contexto, un hallazgo científico en la industria del concreto da esperanza: la celulosa de vegetales como la zanahoria y la remolacha tiene propiedades que permiten reducir la cantidad de cemento requerida, y con ello mejorar la dureza, la firmeza y la ductilidad del concreto.

¿DÓNDE?
Investigadores de la Universidad de Lancaster, en el Reino Unido, desarrollan esta innovación; el equipo además está compuesto por científicos de la Universidad de Wuhan en China y empleados de CelluComp Ltd, empresa que lleva tiempo experimentando con fibras vegetales.

El proyecto recibió 195 mil euros de financiamiento provenientes de la iniciativa “Horizon 2020”, que forma parte del Programa Marco de Investigación e Innovación de la Unión Europea.

¿CÓMO?
Los investigadores indican que las nanoplaquetas de la celulosa de la zanahoria pueden sustituir aditivos artificiales del cemento como el grafeno y los nanotubos de carbono (que son más caros). Con ello aumentan la cantidad de hidrato de silicato de calcio en la mezcla, el compuesto más importante para el rendimiento estructural. Así, se logra una microestructura más densa, que además previene la corrosión y aumenta la vida útil del cemento.4

Las primeras pruebas indican que, con este aditivo, la cantidad de cemento necesaria para producir un metro cúbico de concreto se podría reducir en al menos 40 kilogramos, disminuyendo proporcionalmente las emisiones de GEI.

El uso de las nanoplaquetas de celulosa vegetal es tan sólo un ejemplo de las transformaciones que esperamos en la industria del concreto, incluido nuestro país, en los próximos años; veremos concretos más flexibles, sostenibles, ligeros. Además, se anticipan cambios jamás imaginados en los materiales de construcción: la posibilidad de almacenar energía y liberarla cuando se requiera, de automonitorearse para facilitar su mantenimiento, de recolectar datos, entre otras tendencias.5 Requerimos estas innovaciones concretas para construir un futuro más sostenible. 

Daria Cekiera, Beetroot (Betabel), 2020. Cortesía de la artista.

Daria Cekiera, Carrot (Zanahoria), 2020. Cortesía de la artista.

Daria Cekiera es una ilustradora polaca. Utiliza la técnica de acuarela para crear imágenes minimalistas que ofrecen una visión simple y genuina de la vida y en esta medida inspiran a un futuro brillante y una experiencia más equilibrada con nuestro entorno. https://dariacekiera.wixsite.com/blott/work | Instagram @blott_dariacekiera

Sofía Viguri es urbanista especializada en desarrollo internacional. Se desempeña como consultora en urbanismo y medio ambiente y promueve el desarrollo de ciudades más sostenibles. Es egresada de Harvard University Graduate School of Design y del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

1. Es el instrumento internacional más importante para combatir el cambio climático. Fuente: GABC 2020 “2019 Global Status Report for Buildings and Construction”. IEA & UN Environment Programme.

2. Y. Chi, et al., “Carrot-based covalently bonded saccharides as a new 2D material for healing defective calcium-silicate-hydrate in cement” en Composites part B: Engineering (2020) Vol. 1999.

3. B. Vásquez y S. Corrales, “Industria del cemento en México: análisis de sus determinantes”en Problemas del Desarrollo (2017) Vol. 48 No. 188, pp. 113-138.

4. “Vegetables could hold the key to stronger buildings and bridges” en Lancaster University News (junio 2018).

5. N. Walsh, “¿Cuál es el futuro del hormigón en la arquitectura?” en ArchDaily (2019).

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