Pasión por la educación, el arte y la cultura.
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Yiqi Zhao, Fractal Flower-Eye. Proyecto ganador del DNA Paris Design Awards 2024, A' Design Award, 2025.

La IA generativa en el audiovisual y el futuro de la creación artística

por Maria Baeta
imágenes de Yiqi Zhao

Sin duda, la irrupción de la inteligencia artificial generativa ha redefinido la creación audiovisual desde hace ya unos años. Más allá de los discursos catastrofistas, este artículo explora las oportunidades y responsabilidades que acompañan el uso de estas nuevas herramientas creativas.

Desde hace años, con la normalización de las plataformas de streaming, ya no se habla de obras audiovisuales, ni siquiera de productos audiovisuales, se habla de contenido. Más que un término peyorativo es totalmente descriptivo: estos servicios necesitan decenas de referencias nuevas todas las semanas, material de “relleno” que complemente los grandes estrenos y justifique que paguemos una cuota mensual.

Se crean muchos productos de poco valor artístico (algo que siempre ha existido, por otro lado), pero también obras dignas que, con un poco de suerte, pueden acabar llegando al público y consiguiendo la atención que se merecen. Este material, a menudo hecho con pocos medios, puede reducir aún más sus costos con el elefante en la habitación del mundo audiovisual: la IA generativa.

Con la necesidad de producir y hacerlo de manera rápida y efectiva parece el camino lógico. Ahora bien, ¿esto hace que el futuro audiovisual se presente negrísimo, con catálogos llenos de contenidos huecos y sin toque humano? Rotundamente no. 

Ante un mundo en el que las garras de la IA generativa nos arrebatan el internet de antes (ahora plagado de videos humorísticos de dudoso gusto, contenido brain root¹ y deepfakes² que cada vez parecen menos fake) es hora de que los creadores que amamos el trabajo artístico cojamos el timón.

Es absurdo negar su existencia. En cambio, si abrazamos sus posibilidades y abogamos, como profesionales y aficionados, por un uso responsable, podemos acabar marcando la diferencia. Las aplicaciones de IA generativa (que por cierto, son muchas y de usos muy variados) no son otra cosa que herramientas, como en su día lo fueron los software de edición no lineal en sustitución de la edición en cinta o película o la tableta gráfica en sustitución del lápiz y el papel.

Cualquiera con los medios técnicos tiene acceso a estas herramientas, pero solo aquellos con cierta formación y criterio estético hacen un uso competente de ellas. Exactamente igual que la IA generativa: una instrucción vaga o la incapacidad de iterar la obra generada solo creará monstruos que pasarán desapercibidos para la audiencia potencial.

Ante un mundo lleno de productos clónicos y sin gracia, seguirá destacando lo original, que bien puede hacerse de forma cien por cien artesanal o bien con un programa que nos ayude a acelerar procesos pesados o conseguir ese efecto que nuestra capacidad técnica o un presupuesto limitado no nos permiten lograr.

Una obra puede ser buena con IA y malísima sin ella: la experiencia humana no nos convierte inmediatamente en genios (de hecho, la mayoría de creadores jamás lo seremos), igual que una ayuda técnica no hace que de repente seamos seres sin criterio. 

Además, como todas las invenciones tecnológicas, un uso responsable de la IA pasa por usarla de complemento, no como medio principal de producir la obra. Aun en 2026 los productos 100% hechos con IA se perciben como tal, mientras que usarla para retoques o mejoras puede ser un puente para crear justo lo que necesitamos: el buen uso es el que no se aprecia.

Igual en unos años la rebelión de las máquinas ya estará aquí y habrán avanzado tanto que podrán autoemplearse hasta un grado que no necesiten a un humano, pero permitidme que dude: como decían en un famoso anuncio “la potencia sin control no sirve de nada”, y la IA por ahora no es nada si no tiene detrás una inteligencia humana. Así pues, de poco sirve lamentarse: dejemos de luchar contra este corcel salvaje y subámonos a su lomo para que nos lleve justo donde queremos llegar.

Yiqi Zhao, Fractal Flower-Eye. Proyecto ganador del DNA Paris Design Awards 2024, A' Design Award, 2025.

Todas las imágenes: Yiqi Zhao, Fractal Flower-Eye (Ojo de flor fractal), 2022. Proyecto ganador del DNA Paris Design Awards 2024, A’ Design Award, 2025.

[…] si abrazamos sus posibilidades y abogamos, como profesionales y aficionados, por un uso responsable, podemos acabar marcando la diferencia.

Yiqi Zhao, Fractal Flower-Eye. Proyecto ganador del DNA Paris Design Awards 2024, A' Design Award, 2025.

Una obra puede ser buena con IA y malísima sin ella: la experiencia humana no nos convierte inmediatamente en genios […] igual que una ayuda técnica no hace que de repente seamos seres sin criterio.

Yiqi Zhao, Fractal Flower-Eye. Proyecto ganador del DNA Paris Design Awards 2024, A' Design Award, 2025.

Maria Baeta (Barcelona, 1984) es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universitat Autònoma de Barcelona, profesional de la comunicación en internet desde 2008, en la que se ha desarrollado como periodista, experta en redes sociales y jefa de redacción en medios culturales y de tecnología. Actualmente trabaja como redactora de branded content en las páginas españolas de la red de medios locales Secret Media Network. Es cantante y letrista en la banda The Càdec. https://es.linkedin.com/in/mariabaeta

Yiqi Zhao es una líder en diseño, tecnóloga y artista cuya práctica interdisciplinaria explora las intersecciones entre la interacción humano-computadora, la IA generativa, la computación espacial y los medios digitales. Su trabajo combina procesos computacionales con sistemas interactivos y visuales, desdibujando las fronteras entre lo humano, la máquina y el entorno. En proyectos como Fractal Flower-Eye, en el que las formas surgen a partir de cálculos fractales, su práctica propone un proceso de transformación continua en el que las imágenes se construyen a través de la interacción entre el comportamiento computacional y la participación humana. www.yiqizhao.design

  1.  En la cultura de internet, se denomina podredumbre mental o podredumbre cerebral (brain rot o brainrot en inglés) al conjunto de contenidos audiovisuales de baja calidad cuyo consumo excesivo genera deterioro intelectual, psicológico o cognitivo
  2.  Deepfakes (una palabra combinada de “aprendizaje profundo” y “falso”; en inglés deep learning y fake[) o ultrafalsos se refiere a imágenes, videos o audios que son editados o generados utilizando herramientas de inteligencia artificial, y que pueden mostrar personas reales o inexistentes.
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