SOBREPESO Y OBESIDAD… ¿UNA CUESTIÓN DE VOLUNTAD?

por Lesly Véjar

EN EL COMBATE A LA OBESIDAD, LA VOLUNTAD POLÍTICA Y SOCIAL DEBE SUMARSE AL ESFUERZO INDIVIDUAL PARA RESOLVER CON ÉXITO UNO DE LOS PROBLEMAS DE SALUD MÁS IMPORTANTES EN MÉXICO.

La voluntad, según la RAE, es la facultad de decidir y ordenar la conducta propia; es la intención, el ánimo o la resolución de llevar a cabo un proyecto, pero también, la elección de algo sin precepto o impulso externo que a ello obligue.

Para Schopenhauer, “la voluntad es el sustento de la vida, aquello que por su ímpetu mueve a la existencia y, desde luego, a la representación: a la objetivación de su querer.”¹ El idealismo, de manera errónea, considera la voluntad como una propiedad independiente de influjos y circunstancias exteriores, desligada de toda necesidad objetiva, y considera las acciones y la conducta humana como una manifestación de la voluntad “libre”, a la que concibe bajo un criterio idealista. En realidad, la fuente de la actividad volitiva dirigida hacia un fin, radica en el mundo objetivo, reflejado mediante el prisma de las condiciones interiores del sujeto, ya sean necesidades, intereses, deseos o conocimientos.²

Entonces, el mundo objetivo ofrece la posibilidad de actuar de tal o cual modo. La voluntad no es del todo libre si parte sólo de los deseos del sujeto, sino cuando la elige con acierto, en consonancia con la necesidad objetiva. Según Engels, es la facultad de tomar una resolución con conocimiento de causa. Es decir, para alcanzar un objetivo, el ser humano debe vencer obstáculos exteriores o interiores.³

Ahora bien, seguro se preguntarán qué tiene que ver la voluntad con temas de salud: una importancia vital, sobre todo en el caso del sobrepeso y la obesidad. México tiene una prevalencia de 72.5% de sus adultos con sobrepeso y obesidad4; ocupamos el segundo lugar a nivel mundial (sólo debajo de Estados Unidos) y aún más alarmante: tres de cada diez niños en edad escolar tienen sobrepeso u obesidad, la prevalencia más alta del mundo (33.2%). Y, por si fuera poco, uno de cada dos niños está en riesgo de desarrollar diabetes si no actuamos de inmediato.5

Como claramente la voluntad individual no ha alcanzado para frenar esta curva creciente, ¿qué rol juega la voluntad en esto?

La obesidad es una enfermedad crónica cuyo origen es multifactorial. Entran en juego factores genéticos, sociales (como el estilo de vida), económicos y culturales.6 Asimismo, la obesidad favorece el desarrollo de diabetes tipo 2, hipertensión arterial, dislipidemias, enfermedades cardiovasculares y osteoarticulares, ciertos tipos de cáncer como el de mama, próstata y colon, apnea del sueño y varias enfermedades más.

Por lo tanto, para su tratamiento y prevención, es muy reduccionista y poco realista sólo demandar que se tenga “fuerza de voluntad” y se cuide lo que se come. Ya está bien identificado que la epidemia de sobrepeso y obesidad no es resultado sólo de malos hábitos individuales, sino de un entorno que promueve la obesidad, denominado “ambiente obesogénico”, caracterizado por una compleja dinámica urbana que dificulta la preparación de alimentos adecuados. En ese ambiente, los productos industrializados, ultraprocesados, altos en azúcares, grasas y sodio, tienen menor costo, mayor asequibilidad y son omnipresentes. Además, la ausencia de etiquetados nutrimentales que informen asertivamente sobre los riesgos vinculados al consumo de estos “alimentos” se suma al constante bombardeo de los medios de comunicación, las estrategias de venta de las grandes empresas procesadoras de alimentos para comercializar sus productos7, y ciudades inseguras que imposibilitan la práctica de actividad física en espacios públicos.

Ya está bien identificado que la epidemia de sobrepeso y obesidad […] es, principalmente, el resultado de un entorno que promueve la obesidad.

Meet The Burgers - Elise Mesner
Bread Bangles - Elise Mesner
Tropical Buns - Elise Mesner

En efecto, la obesidad debe ser abordada no solamente de manera individual. La responsabilidad del Estado y la voluntad política juegan un rol importante. De qué sirve educar a la población sobre lo que es una dieta sana, la importancia de realizar actividad física, dejar de consumir refresco y bebidas azucaradas, si su ingreso monetario y horarios laborales no les permiten preparar alimentos sanos y nutritivos. Si las opciones que tienen cerca de su trabajo son poco saludables aunque económicas y llenadoras, los trayectos de traslados largos y viven en una zona con poca iluminación y altos índices de inseguridad, la situación se complica.

Bajo estas circunstancias sociales y económicas dudo que la voluntad del individuo sea suficiente para tener un estilo de vida saludable. Ya lo decía Schopenhauer en El mundo como voluntad y representación, donde habla sobre el agobio del querer y del sometimiento al deseo que padece el hombre.

La epidemia de sobrepeso y obesidad se ha convertido en el problema más grave y costoso de salud pública en México. La Secretaría de Salud estima que el costo total de la obesidad en 2017 fue de 240 mil millones de pesos8. Para ponerlos en relación, es equivalente a más de cinco veces el presupuesto anual de la UNAM en el mismo año9, y seguirá aumentando hasta alcanzar los 272 mil millones en 2023.

La dimensión y magnitud del problema implica la necesidad urgente de diseñar y poner en práctica una política pública de salud en México que sea efectiva, permanente, transectorial, multidisciplinaria, libre de conflicto de intereses y basada en la evidencia científica que permita un cambio positivo en el entorno para así reducir el riesgo de desarrollar obesidad y ECNT (Enfermedades Crónicas No Transmisibles) como la diabetes. Esto debería incluir, por supuesto, las adecuaciones en las políticas fiscales, la regulación de la publicidad de alimentos y bebidas dirigidas a la infancia y el etiquetado de los alimentos, así como mejoras de los ambientes escolares y la promoción de la actividad física, la lactancia materna y, en general, una alimentación saludable.

La responsabilidad es compartida y recíproca. Por un lado, el Estado debe crear una política pública que consense la voluntad de todos los sectores de la sociedad, la academia, las organizaciones sociales, las empresas y las universidades. Y, por el otro, la responsabilidad del individuo es tomar conciencia para procurar su salud y bienestar. 

BIBLIOGRAFÍA

1. Vargas, Carlos. “Modos de la Voluntad: Schopenhauer y Nietzsche” en REFLEXIONES MARGINALES. https://bit.ly/2O1JVrK, consultado el 19 de julio 2018.
2. M. M. Rosental, P. F. Iudin. Diccionario filosófico, 1965 (en línea). https://bit.ly/2NX0wgx, consultado el 19 de julio 2018.
3. “El Poder del Consumidor. Propuestas para una política integral frente a la epidemia de sobrepeso y obesidad en México” en Alianza por la Salud Alimentaria. https://bit.ly/2uG0FNt, consultado el 19 de julio 2018.
4. Hernández Ávila, Mauricio, et al. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (INSP, 2016).
5. Meza R., et al. “Burden Of Type 2 Diabetes In Mexico: Past, Current and Future Prevalence and Incidence Rates” en Preventive Medicine. 81 (2015): pp. 445-450.
6. Universidad Nacional Autónoma de México. Portal de Transparencia Universitaria, 2017. https://bit.ly/2mrmLym.
7. Filosofía en Español. Diccionario Filosófico. https://bit.ly/2NX0wgx.
8. Rivera Dommarco, Juan Ángel, et al. Obesidad en México: Recomendaciones para una política de Estado. México: UNAM, 2012.
9. González Contró, Monica y Luna Pla, Issa. Los Derechos de los niños y niñas en México frente al Ambiente Obesogénico. México: Universidad Nacional Autónoma de México / Instituto de investigaciones Jurídicas, 2016.

Elise Mesner es una artista interdisciplinaria estadounidense con una mente ecléctica. Trabaja a partir de diversos formatos que van desde la pintura, la ilustración, el diseño de vestuario, el estilismo y la fotografía. Su estética está basada en la extravagancia y el arrojo y, con ella, crea imágenes del idilio contemporáneo. elisemesner.com

Lesly Samara Véjar Rentería se especializa en nutrición, salud pública, políticas públicas, obesidad y diabetes. Secretaria Técnica del Consejo para la Prevención y la Atención Integral de la Obesidad y los Trastornos de la Conducta Alimentaria de la Ciudad de México. Twitter: @leslyvejar. Instagram: @_nutrihealthy_.

1. Carlos Vargas, “Modos de la Voluntad: Schopenhauer y Nietzsche” en REFLEXIONES MARGINALES. https://bit.ly/2O1JVrK, consultado el 19 de julio 2018.
2. M. M. Rosental, P. F. Iudin, Diccionario filosófico. https://bit.ly/2NX0wgx, consultado el 19 de julio 2018.
3. Filosofía en español, Diccionario Filosófico. https://bit.ly/2NX0wgx.
4. Mauricio Hernández Ávila, et al. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (México: INSP, 2016).
5. R. Meza, “Burden of Type 2 Diabetes in Mexico: Past, Current and Future Prevalence and Incidence Rates” en Preventive Medicine 81 (2015).
6. Juan Ángel Rivera Dommarco et al., Obesidad en México: Recomendaciones para una política de Estado (México: UNAM, 2012).
7. Monica González Contró e Issa Luna Pla, Los Derechos de los niños y niñas en México frente al ambiente obesogénico (México: UNAM - Instituto de investigaciones jurídicas, 2016).
8. Alianza por la Salud Alimentaria, “Propuestas para una política integral frente a la epidemia de sobrepeso y obesidad en México” en El Poder del Consumidor, 11 de abril de 2018. https://bit.ly/2LpEDrA, consultado el 19 de julio 2018.
9. UNAM, Portal de Transparencia Universitaria, 2017. https://bit.ly/2mrmLym.

Deja un comentario

error: Contenido protegido !!