RICHARD AVEDON, UN LÍDER DE LA FOTOGRAFÍA DEL RETRATO

Richard Avedon, Self-portrait (Autorretrato), Provo, Utah, 1980. © Cortesía de The Richard Avedon Foundation.

por Mariana Musi

EL TRABAJO DE ESTE FOTÓGRAFO NORTEAMERICANO NOS RECUERDA ALGUNAS DE LAS CARACTERÍSTICAS MÁS IMPORTANTES DEL LIDERAZGO: PASIÓN POR LOS DETALLES Y UNA PROFUNDA EMPATÍA CON QUIENES TRABAJAMOS.

“Todas las fotografías son precisas.
Ninguna de ellas es la verdad”.
Richard Avedon

Imagino que debo tomar más de 100 mil fotografías antes de creer que soy fotógrafa, con el fin de perfeccionar el arte de algo que hago todos los días: observar. Richard Avedon trabajó en un barco y esas 100 mil fotografías sirven de tarjetas de presentación y son el principio de un camino que se definió gracias a entregarse a una pasión entre el arte y el trabajo comercial; dominó el primero y cuestionó el segundo, pero, sobre todo, cambió las reglas de ambos.

No es fácil modificar para siempre los términos de la fotografía de retrato; se requiere de una gran sensibilidad y cierta conexión interna para ver a los humanos como seres con defectos, miedos, sueños, frustraciones e imperfecciones. Esto lo consiguió Richard Avedon.

Dovima with elephants, evening dress by Dior, Cirque d’Hiver, Paris, August 1955 (printed 1979)

Richard Avedon, Dovima with the Elephants - evening dress by Dior, Cirque d’Hiver, Paris (Dovima con los elefantes - vestido de noche de Dior, Cirque d’Hiver, Paris), 1955. © Cortesía de The Richard Avedon Foundation.

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Richard Avedon, Ronald Fischer - beekeeper, (Ronald Fischer - apicultor), Davis, California, 1981. © Cortesía de The Richard Avedon Foundation.

Richard Avedon (1923-2004) nació en Nueva York y comenzó a ser fotógrafo cuando formó parte del barco de la Marina Mercante de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Poco después, trabajó en una tienda departamental y de ahí, Alekséi Brodóvich lo contrató para Harper’s Bazaar, a fin de combinar, con estilo minimalista, el arte y la fotografía comercial.

Al principio la calle fue su estudio. Documentó momentos de acuerdo con sus preocupaciones políticas pero sentía que no podía competir con los fotógrafos documentales de la época. Quería ser un creador, no un observador. Avedon decidió resolver sus miedos fotografiándolos. Para lograr esto, tuvo que conectar con su propia fragilidad, con todos los personajes que habitaban en él para mantenerse vivo: el hombre, la mujer, el niño, el abuelo.

Así como un ciego perfecciona el sentido del oído, él pulió el de la vista al observar y leer a las personas con tal detalle que sus retratos transmiten la esencia de los sujetos. Sus fotografías siempre han buscado la perfección de la imagen misma, quiso retratar a los sujetos de la forma más real posible, por eso los invitaba a aceptar sus defectos, y así, vemos caras familiares de maneras inesperadas. En sus retratos buscaba que sucedieran cosas mágicas y como él dijo acerca del retrato de Nastassja Kinski y la serpiente: “En ese momento sucedió algo mágico, eso que sucede cuando nada de lo que planeas es igual al accidente aleatorio de algo hermoso”.

La historia de la fotografía de moda no podría definirse sin Richard Avedon. Él veía más allá de la piel y de la médula. Tenía una obsesión por leer las caras, buscaba en los rostros aquello que se contradice y a la vez se conecta con la complejidad. Lo podemos sentir al ver en todas sus fotografías tanto en el trabajo de moda como en el personal, algo que humaniza a todo aquel que se sentaba frente a su cámara.

Se sabe que usaba fondo blanco en muchas imágenes pues quería tener frente a él solamente a la persona que retrataba y lo que sucedía entre ambos en ese momento. En sus sesiones parecía mimetizarse con el sujeto fotografiado pues, sin darse cuenta, adoptaba las mismas posturas que la persona que estaba frente a él. Buscaba conectarse y sentir lo mismo que el otro.

Al tenerlo claro, transformaba cada sesión de fotos en una experiencia analítica. Después de todo, nuestros rostros cuentan historias y sus imágenes presentan verdades a las que tememos enfrentarnos.

Avedon siempre se exigió más en busca de la perfección. Logró retratar a las personas a detalle, de manera tal, que podemos sentir cómo atravesamos las miradas y entender lo que pasa en la vida de esa persona. Gracias a esto, es muy fácil descubrir por qué Richard Avedon es el líder en la fotografía de retrato.

Mariana Musi es creadora de imágenes y de historias, amante de la fotografía, el arte, la música y el color. marianamusi.com

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