¿PUEDEN LOS ESTUDIANTES APODERARSE DEL APRENDIZAJE?

Thomas Allen, Finding a Wife (Encontrando esposa) – ilustración original para Nautilus Magazine, 2013. Cortesía del artista.

por Hilda del Carmen García Román

PARA QUE EL APRENDIZAJE TENGA IMPACTO EN LA VIDA DE LOS ESTUDIANTES Y, POR ENDE, DE LA SOCIEDAD, ES CRUCIAL MODELAR EXPERIENCIAS EDUCATIVAS SIGNIFICATIVAS Y EMOTIVAS.

“Si un niño no aprende de la forma en la que le enseñamos, quizás deberíamos enseñarle de la forma en la que él aprende”.

Merary Lara

Es prácticamente un hecho que casi a nadie le enseñan a sentir gusto por el aprendizaje y apoderarse de él para labrar un camino de éxito en su proyecto de vida y carrera.

Lo ideal sería identificar desde temprana edad cuáles son las habilidades de los niños que puedan convertirse en destrezas y verificar si existe el gusto y la pasión por desarrollarlas. Se puede decir que es un hábito formado en el hogar; sin embargo, al llegar al ámbito escolar, los maestros juegan un papel persuasivo en la vida de los estudiantes.

He aquí la importancia de diseñar una grata experiencia educativa a favor del proceso de enseñanza-aprendizaje de los estudiantes, pues de ello dependerá el interés que se pueda generar en ellos para aprender más y mejor acerca de lo que les agrada. Para esto será necesario respetar las peculiaridades cognitivas de los alumnos y mejorar sus aprendizajes mediante el uso de las técnicas didácticas apropiadas, es decir, el maestro siempre tiene que buscar la forma para que cada estudiante comprenda los contenidos. Por lo tanto, es preciso organizarlos factible y coherentemente, para que en el alumno se transmita el buen aprendizaje y perciba que le es útil en la vida.

Detonar el gusto por aprender está directamente relacionado con la forma en la que se enseña a los niños de preprimaria, es decir, jugando. Estudiosos del juego¹ destacan que:

puede empleársele con una variedad de propósitos dentro del contexto de aprendizaje. Señalan que dos de sus potencialidades básicas, son la posibilidad de construir autoconfianza e incrementar la motivación en el jugador. Es un método eficaz que posibilita una práctica significativa de aquello que se aprende; el juego en la educación ha servido como motivador y a veces como recurso didáctico; sin embargo, en la práctica pedagógica no se ha explorado suficientemente su potencial como espacio de conocimiento y creatividad.²

Otra forma de conseguir afición por el aprendizaje es guiar el conocimiento mediante la observación, es decir, lograr que los estudiantes se sientan felices por el hecho de saberse exploradores del mundo que les rodea y con ello capaces de descubrir lo que siempre ha estado ahí, pero a partir de la sensación de que son ellos los descubridores únicos de la novedad. Para esto, será necesario brindarles un ambiente grato, que identifiquen en la escuela un sentido de pertenencia.

El pedagogo Johann Heinrich Pestalozzi aseguraba que los seres humanos para ser educados debían sentirse amados; es decir, que perciban en los docentes un interés a favor de su bienestar, que identifiquen respeto, aprecio, incluso cariño, y el deseo que cada uno de ellos tenga éxito en los temas que está aprendiendo. La forma de manifestarlo es que cada estudiante pueda tener una comprensión clara de los temas vistos. Al ofrecer el contenido de un tema en diferentes formatos, de acuerdo con los estilos de aprendizaje: visual, auditivo, quinestésico, o lectoescritor, compartir muchos ejemplos y acompañarlos en el desarrollo de ejercicios suficientes para que vivan la sensación de gozo de: “lo entendí”, “lo pude resolver”, “sí pude”, y de esta manera construir una postura de seguridad y empoderamiento respecto del aprendizaje.

Una actitud indispensable en los docentes es usar la asertividad al dirigirse a los estudiantes, tanto para reconocer sus avances y logros, como para hacerles observaciones e incluso corregirlos.

La asertividad es la habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás. Emplear la asertividad, es saber pedir, saber negarse, negociar y ser flexible para poder conseguir lo que se quiere, respetando los derechos del otro y expresando nuestros sentimientos de forma clara y concisa”.³

Para que los estudiantes adviertan que son el centro de atención de los objetivos docentes, es necesario diseñar una experiencia educativa atractiva que los involucre con un alto sentido de responsabilidad y compromiso, tanto profesional como social. Hay que resaltar la importancia de que, al concluir su formación académica, sientan el gozo que más que ser los mejores profesionistas, sean excelentes seres humanos, a favor de sí mismos y de la sociedad.

Es importante tener empatía por los estudiantes, recordando que alguna vez se tuvo la misma edad, metas, objetivos, fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. De esta forma se estará en la condición de solicitarla de vuelta teniendo presente que “las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra”.

Finalmente, para demostrar interés por la formación integral de los estudiantes hay que ejercer la docencia bajo el principio de “No se debe dar por supuesto que los alumnos ya saben cómo estudiar, mientras no se esté debidamente comprobado”. Por lo tanto, es necesario que prevalezca el ánimo de guiarlos por el sendero correcto para conseguir los objetivos y que vivan la sensación de logro por haber aprendido o dominado lo desconocido o incomprendido. Ellos sentirán la empatía del docente por su adecuada formación profesional, lo cual será un estímulo para poner de su parte y así conseguir encender la chispa que detone su habilidad y talento para modificar todo aquello que ya existe. 

Bibliografía

Castillo, Santiago & Polanco, Luis. Aprende a estudiar... aprende a aprender. Madrid (España): Pearson, 2005.

Duarte, Jakeline. “Ambientes de aprendizaje. Una aproximación conceptual” en Revista Iberoamericana de Educación (s/a): 3.

Universidad Tecnológica de Cancún. Formación sociocultural III. Cancún: Universidad Tecnológica de Cancún, 2013.

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Thomas Allen, Periodic Stranger (Extraño periódico) – ilustración original para Nautilus Magazine, 2013. Cortesía del artista.

[…] es necesario diseñar una experiencia educativa atractiva que los involucre con un alto sentido de responsabilidad y compromiso […].

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Thomas Allen, Reading Room Opener (Abridor de sala de lectura) - ilustración original para O Magazine, 2010. Cortesía del artista.

[…] lograr que los estudiantes se sientan felices por el hecho de saberse exploradores del mundo que les rodea […].

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Thomas Allen, Book Library (Biblioteca de libros) - ilustración original para Harper’s Magazine, 2014. Cortesía del artista.

Thomas Allen es un artista, ilustrador y corredor estadounidense. Sus imágenes, ingeniosas y conmovedoras, exploran algunos de los conceptos tradicionales de la educación y sugieren un enfoque más imaginativo y creativo de esta experiencia. La obra artística de Allen forma parte de colecciones como la del Museum of Fine Arts-Houston y Nelson-Atkins Museum of Art. Ha colaborado con ilustraciones editoriales para medios como The New York Times Magazine, Vanity Fair y Le Monde, entre muchos otros. www.thomasallenonline.com | Instagram @thomasallenonline

Hilda del Carmen García Román es docente en las Universidades Humanitas campus Cancún, UT Cancún y La Salle. Cuenta con una Maestría en educación y docencia en la Universidad UTEL, un Diplomado en educación basada en competencias en La Salle Cancún y está certificada como oradora distinguida por Toastmasters Internacional.

1. Ferrari (1994) citado en Jakeline Duarte, “Ambientes de aprendizaje. Una aproximación conceptual” en Revista Iberoamericana de Educación, (s/a): 3.

2. Jakeline Duarte, “Ambientes de aprendizaje. Una aproximación conceptual” Op. Cit., p. 3.

3. Universidad Tecnológica de Cancún, Formación sociocultural III, (Cancún: Universidad Tecnológica de Cancún, 2013).

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