MIGUEL ÁNGEL SALAZAR MARTÍNEZ. JEFE DELEGACIONAL DE CUAJIMALPA

por Samantha Bermúdez
fotografías de Munir Hamdan

EN ESTA ENTREVISTA, EL JEFE DE LA DELEGACIÓN CUAJIMALPA NOS COMPARTE SU VISIÓN SOBRE LA POLÍTICA, SU IMPACTO EN LA EDUCACIÓN Y LOS PROYECTOS CONCRETOS DE SU GESTIÓN EN LOS QUE SE VE REFLEJADO EL DIÁLOGO ENTRE AMBAS.

La oficina de Miguel Ángel Salazar está siempre llena de gente con nuevas propuestas, ciudadanos que buscan participar junto a su gobernante para mejorar la situación. En esta entrevista podemos ser testigos de cómo lucha un hombre comprometido con la gente, a costa de su vida privada, para hacer de los ciudadanos una pieza clave de México.

¿Cómo inició su interés por la política?

Empezó hace mucho tiempo. De joven, interesado en la política y en la sociedad, escribía artículos para el periódico de mi preparatoria. A raíz de eso comencé a trabajar en el servicio público y fue hasta que llegué a Cuajimalpa, hace diez años, que entré de lleno al trabajo social y político. Cuando descubres la importancia de trabajar en el servicio público y te involucras con los intereses sociales, te das cuenta de que puedes transformar muchas cosas.

¿Cómo fue el desarrollo de su carrera política desde el inicio hasta llegar a ser jefe delegacional de Cuajimalpa?

Con altas y bajas. Te enfrentas a situaciones positivas y a otras que hubieras preferido saltar. Aun así, tengo muy presente la cultura del esfuerzo. El hecho de venir desde abajo ayuda a entender y a valorar lo que haces; te permite hablar de cerca con la gente y, así, entender su problemática.

Al inicio es complicado; no puedes hacer mucho si no tienes un respaldo, pero si creen en tus proyectos y te apoyan, las cosas son fáciles.

¿Cómo definiría el concepto de educación?

Como el único valor real que los individuos podemos obtener. La educación es una parte esencial de cualquier país y aunque no es todo, es fundamental. Debemos procurar que los jóvenes no abandonen los estudios a pesar de que trabajen. Yo trabajé y estudié desde los 19 años. Los jóvenes de hoy buscan dinero fácil y lo encuentran, tristemente, en las calles. Por eso abandonan los estudios.

Como gobierno y familia es preciso hacer ver a nuestros jóvenes que es importante no dejar de estudiar. Damos clases de robótica porque es fundamental implementar nuevas ideas atractivas. Como en la iniciativa privada hay pocas oportunidades, hay que prepararse de forma distinta e innovadora.

¿Qué retos ha implicado el desarrollo de la educación en su gobierno?

El mayor reto es con las escuelas; hay que coordinar a las autoridades escolares para trabajar en la misma línea y casi no tenemos acceso a eso. Hay que ayudar a capacitar a profesores y directores, así como trabajar de la mano con las asociaciones de padres de familia. Sin duda, con la constancia, se verán resultados.

No sólo nos enfocamos en programas como dar tablets, zapatos y mochilas a los niños, sino a problemas de seguridad pública preventiva en contra de las adicciones y el bullying. Vamos a las escuelas y hablamos de seguridad y de la importancia de estudiar. Este gobierno le ha apostado a la cercanía.

M.A.Salazar_Capitel-6
M.A.Salazar_Capitel-36
M.A.Salazar_Capitel-29

Cuajimalpa es una de las delegaciones con más áreas verdes en la Ciudad de México, ¿qué acciones ha tomado su gobierno para proteger la ecología?

Tenemos cerca de 80% de zona de reserva ecológica. Es una delegación que presta muchos servicios ambientales a la Ciudad de México. Hay que estar siempre a la vanguardia en este tema y, la verdad, el tiempo ha deteriorado nuestras barrancas. Es muy importante presentar acciones que prevengan y mitiguen el asentamiento de comunidades en zonas ecológicas. Hemos llevado a cabo convenios y brigadas de limpieza. Hay muchos voluntarios y tenemos un sector de Recursos Naturales y Áreas Protegidas que se dedica a esto. También tenemos convenios con el programa “Limpiemos México” de TV Azteca. Rescatamos el Desierto de los Leones y hemos tratado de mantenerlo en ese estado. También nos involucramos con propietarios ejidatarios para proteger nuestros bosques.

Una de sus propuestas fue apoyar campañas contra el bullying; es uno de los temas más complejos a nivel social y educativo. ¿Cómo ha sido esa lucha?

Tenemos un programa, “Escuela segura”, que trata de erradicar la violencia escolar. Llevamos a cabo pláticas e invitamos a padres de familia y autoridades escolares a que se involucren. Este triángulo entre padres, escuela y gobierno ayuda a que funcionen los programas educativos y se implementen programas de prevención e información. Ofrecemos las herramientas a fin de propagar la información a los estudiantes. Es parte de las obligaciones de la escuela cuidar de sus alumnos y estar cerca de ellos, tanto los niños como los jóvenes. Hay que hacerla de psicólogo y de profesor, de todo para que el programa funcione y que el bullying, poco a poco, desaparezca.

¿Combatir el bullying y las adicciones ha mejorado el nivel educativo en Cuajimalpa?

Yo creo que sí y mucho. Cuando propuse entregar las tablets como estímulo, nunca me imaginé el resultado. Tengo una lista de 4,800 estudiantes con un promedio de diez, a partir de ese programa. Estimulamos el estudio y, por lo tanto, se reduce el riesgo a caer en adicciones.

Muchas de sus propuestas se enfocaban a los jóvenes (prevención de adicciones, enfermedades de transmisión sexual, embarazos adolescentes y lucha contra el bullying). ¿Cree que su gobierno ha acercado a los jóvenes a la política?

Justo eso pensaba en la mañana. Existe una evidente apatía y las generaciones de hoy crecen con una idea antisistema muy peligrosa. ¿Por qué el fenómeno de un delincuente como El Chapo tiene tanto éxito? Porque está fuera del sistema. Todo eso hace que perdamos una gran parte de jóvenes talentosos. Por eso debemos crear campañas para tratar de acercarlos, quizá no a la política, pero a los acontecimientos actuales para que puedan tomar decisiones. Creo que debemos enfocarnos en que México salga adelante y los jóvenes son el fundamento presente.

Necesitamos a la sociedad civil, que si se organiza, puede lograr grandes cosas.

¿Cómo ha crecido usted a partir de gobernar Cuajimalpa?

Cuando miras hacia dentro te das cuenta de la importancia de lo que haces. Te queda la satisfacción, cuando te llega un mensaje de agradecimiento, de lo que hiciste en beneficio de la gente. Es un trabajo con mucha presión. A veces no es agradable, te conviertes en un trabajador de tiempo completo y no siempre quedas bien, aunque sepas que, en el fondo, haces lo correcto. Lo que queda para ti son los momentos perdidos de tu vida privada y eso nadie lo valora. Los resultados te evalúan. El segundo semestre del año pasado tuvimos el primer lugar en atención ciudadana, de hecho la calificación fue de 9.5, y eso es el reflejo del sacrificio y de las horas que pierdo con mi familia. Somos la delegación con menor índice delictivo. ¿Ha valido la pena? Sin duda.

¿Cree que Cuajimalpa siga con proyectos de reforestación y campañas para la protección social una vez que su periodo como delegado termine?

Yo me he enfocado en crear infraestructura y en estar presente en temas de educación y seguridad. Creo que para que puedas seguir avanzando necesitas retomar lo mejor del gobierno que te antecede, si no, no se finaliza ningún proyecto. Lo ideal es continuar con los mismos intereses de esta línea de gobierno; hemos mejorado tantos aspectos que creo que vale la pena seguir en ella.

¿Desde su ámbito profesional qué opina de la situación actual que vive México?

Yo creo que la gente se siente traicionada por la clase política. Todos los partidos políticos tienen una nota de escándalo. Aunque en todos convive gente capaz y honesta, también hay corruptos y holgazanes. Los escándalos de dinero de políticos prófugos o presos tiene a la gente molesta y esto puede generar dos efectos: que la gente se deslinde o que salga a castigar a la clase política. México necesita crecer, requiere no sólo de un político carismático que caiga bien, sino de gente capaz de sacar el país adelante.

¿Qué propuestas tiene para cambiar o mejorar dicha situación?

Somos excelentes para criticar, pero no para proponer. Creo que el gobierno no va a progresar sin participación ciudadana. Necesitamos a la sociedad civil, que si se organiza, puede lograr grandes cosas. El gobierno se debe abrir a la sociedad para que se pueda crecer y deshacernos de la apatía general.

¿Cómo llevaría a cabo sus propuestas?

La Ciudad de México tiene mecanismos muy avanzados, hay muchos esquemas de comités ciudadanos organizados y legítimos. Podrían servir de eje. ¿Pero cómo acercar a la gente alejada del gobierno? Con campañas, aproximarnos a fin de dar herramientas para que la política deje de ser un misterio. Tratamos de llegar al pie de calle como ciudadanos que somos.

Le queda un año de gobierno en Cuajimalpa, ¿qué sigue en su carrera política?

Podría pensar que lo que sigue es el órgano legislativo local pero no lo sé; lo tengo que meditar. La decisión final para que yo esté aquí la tuvo mi familia. He descuidado aspectos fundamentales de mi vida por mi carrera política y, a la hora de decidir si seguir o no, la decisión no es sólo mía. Me gusta planear el presente. Ya veremos qué sigue después de cerrar bien este año.

¿Algo más que quiera compartir con nosotros?

Quiero agradecerles y desearles el mayor de los éxitos. Nosotros creemos en la institución que ustedes representan; tanto, que parte de nuestro objetivo es que los trabajadores tengan oportunidades. Insisto en la cultura del esfuerzo. Aquí hacemos plataformas con ellos, tenemos cursos e ideas y ustedes han sido parte esencial de todo esto.

Samantha Bermúdez es estudiante de literatura y creación literaria en el Centro de Cultura Casa Lamm y colaboradora de Capitel.

Deja un comentario

error: Contenido protegido !!