LA IDEA DEL MOVIMIENTO COMO OBSTÁCULO EN LA PSICOLOGÍA CLÍNICA

Pia Männikkö, Déjà Vu V, 2014. Fotografía de Pia Männikkö. Cortesía de la artista.

por Michel Oriard Valle

A TRAVÉS DEL TIEMPO SE HAN PLANTEADO DIFERENTES EXPERIENCIAS Y MANERAS DE COMPRENDER EL MOVIMIENTO. EN TEMAS DE LA PSIQUE HUMANA, ES IMPORTANTE DEFINIR CUÁL ES LA CONCEPCIÓN QUE SE TIENE PARA TRATAR DE MANERA EFICIENTE Y RESPONSABLE A CADA PACIENTE.

Ante el malestar, ciertas interrogantes aparecen: ¿por qué me pasa esto a mí? Pareciera que no puedo avanzar ni salir, ¿por qué, por más que lo intento, las cosas no cambian? Parafraseando la Física de Aristóteles, todo movimiento (kínēsis) es cambio, mas no todo cambio es movimiento. Hay cambios que modifican al ser y otros que no. En el ejercicio de la psicología clínica, el movimiento, implícito o explícito, es la idea que repercute sobre el alcance y el límite de las intervenciones. En otras palabras, qué sí se puede cambiar y qué no, respecto del padecimiento del paciente.

Desconocer tal idea conlleva un obstáculo, que consiste en una posición que estanca la producción de conocimiento. El obstáculo “arraiga” en la comunidad y cancela la posibilidad de cuestionar los fundamentos teóricos de las intervenciones al entorpecer la práctica y la investigación.

Para contextualizar, empecemos por un mito, es decir, una narración acerca de un suceso que no se puede comprobar como verdadero, pero que es aceptado como válido. El mito del Marco común, planteado por Karl Popper, indica que “[…] es imposible toda discusión racional a menos que los participantes compartan un marco común de supuestos básicos o que, como mínimo, se hayan puesto de acuerdo”.¹ Si quieres discutir con tus colegas, asegúrate de saber lo suficiente del tema; que los involucrados sepan, por convención, que hablan de lo mismo. Popper piensa que esto es un mito, que se cree que debe ser así.

¿De qué está hecho ese Marco común? De los conceptos fundamentales de una teoría dominante en relación con cierta ideología que le es próxima en una disciplina. Frecuentemente se escucha que lo dogmático es un impedimento para el diálogo y la investigación. Sin embargo, a juicio de Popper, resulta peor la ortodoxia, esto es, actuar rectamente acorde a la opinión. El ortodoxo actúa justo como se espera desde la opinión y no desde los fundamentos de una teoría; prefiere el mito que atribuye validez universal a los fundamentos de la teoría dominante sobre el conjunto de teorías que comprende a la disciplina. Los psicólogos clínicos asumen que la idea sobre el movimiento es la misma para todas las teorías de dicha área.

[…] los actos del alma se dan con el cuerpo […] por ende, el movimiento que afecta al cuerpo será el que también influya al alma.

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Pia Männikkö, Déjà Vu VI, 2014. Fotografía de Richard Harris. Cortesía de la artista.

Pia Männikkö es una artista finlandesa cuya obra explora la relación entre el cuerpo humano y el espacio -íntimo y arquitectónico-, para indagar en el movimiento y el volumen que el primero expresa. Actualmente realiza una residencia en la ciudad de Roma en el Instituto Finlandés. piamannikko.com

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Pia Männikkö, Déjà Vu IV (detalle), 2011. Fotografía de Pia Männikkö. Cortesía de la artista.

El intento que propone Popper para resolver esta problemática es sustituir la idea de que hay supuestos comunes por la de problemas comunes. Punto debatible, no obstante, las discusiones críticas son más provechosas si más de una teoría está implicada, fuera del Marco común. De manera breve, en psicología clínica el problema es cómo se aborda el sufrimiento psíquico, esto es, ¿cómo se plantea el movimiento?

Roger Penrose y Alexandre Koyré han afirmado que nuestra imagen intuitiva del espacio físico no se remite a la física moderna, relativista o cuántica, sino a la antigua, es decir, la aristotélica. Una obra que ha influido de sobremanera a las propuestas vitalistas en diferentes áreas del conocimiento es Acerca del alma de Aristóteles. En ella, los actos del alma (psyché) se dan con el cuerpo; por ende, el movimiento que afecta al cuerpo será el que también influya al alma. Así, para el filósofo griego, el físico ha de ocuparse del alma, el movimiento es una manifestación de la naturaleza de las cosas (phýsis tôn óntōn).

El movimiento es un proceso “[…] en el sentido de un llegar a ser, de un cambio en el ser”² que no altera la esencia. La causa del movimiento debe estar en contacto con la sustancia movida y mantenerlo, condición imprescindible, dado que en el universo aristotélico no hay espacios vacíos. Aristóteles lo ejemplifica con un escultor. Aunque la pieza de mármol llegue a ser la estatua, su esencia no cambia debido a su naturaleza (phýsis). En cambio, para la física newtoniana, no es necesario el contacto para que ocurra el movimiento. Además, éste ya no es la manifestación de la naturaleza sino la consecuencia de relaciones entre elementos al interior de un sistema.

Si la idea de movimiento, en psicología clínica, refiere a la física antigua, la explicación sobre la causa del sufrimiento remitirá al contacto y a la proximidad con aquello que aqueja. “No pienses en eso que te pone mal -mantén distancia- y enfócate en otras cosas que te hagan bien -que estén a tu alcance-”. En contraste, gracias a la física clásica se indicará la interacción entre elementos que pueden ser lejanos en tiempo y espacio. Por ejemplo, cómo algo dicho, aunque sea distante o quizá nunca pronunciado, produce tormento. Nuevamente, ¿qué se entiende por movimiento en psicología clínica?

La causa del movimiento debe estar en contacto con la sustancia movida y mantenerlo […].

Bibliografía

Aristóteles. Acerca del alma. Madrid: Gredos, 2007.
Aristóteles. Física. Madrid: Gredos, 2007.
Koyré, Alexandre. Estudios Galileanos. México: Siglo XXI, 2005.
Lakatos, Imre. Escritos Filosóficos, 1: La metodología de los programas de investigación científica. España: Alianza Editorial, 2007.
Penrose, Roger. La nueva mente del emperador. Traducido por Javier García Sanz. Barcelona: Grijalbo Mondadori, 1995.
Popper, Karl. El mito del marco común: En defensa de la ciencia y la racionalidad. España: Paidós, 2005.

Michel Oriard Valle es Licenciado en psicología clínica por la Universidad Autónoma de Querétaro. Docente en Universidad Humanitas campus Querétaro. Ejerce en consulta privada y se dedica a la docencia e investigación.

1 Karl Popper, El mito del marco común: En defensa de la ciencia y la racionalidad (España: Paidós, 2005), p. 57.
2 Aristóteles, Acerca del alma (Madrid: Gredos, 2007), p. 67.

 

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