ENTREVISTA CON JUAN GAITÁN, DIRECTOR DEL MUSEO TAMAYO: LA CREATIVIDAD, UN PUENTE ENTRE LA REALIDAD Y LA IMAGINACIÓN

por Carlos O. Noriega
fotografías de Pedro Luján

EN ESTA CONVERSACIÓN, JUAN GAITÁN, DIRECTOR DEL MUSEO TAMAYO, COMPARTE SUS REFLEXIONES SOBRE EL ARTE CONTEMPORÁNEO EN NUESTRO PAÍS, EL PAPEL DE LOS MUSEOS EN LA CIUDAD Y LA POTENCIA CREATIVA COMO PUENTE ENTRE EL ESPACIO ÍNTIMO Y EL SOCIAL.

Juan A. Gaitán es un líder en el panorama internacional del arte contemporáneo. Es un curador de origen colombiano y actualmente se desempeña como director del Museo Tamayo de la Ciudad de México. En su experiencia como curador destaca haber sido director artístico de la VIII Bienal de Arte Contemporáneo de Berlín, entre otras ferias internacionales. En exclusiva para Capitel nos concedió la presente entrevista.

¿Cómo inició su carrera en el arte contemporáneo?
Inició, como para muchos, en la escuela de arte. En mi caso, primero en la Universidad de Los Andes en Bogotá y luego en la Emily Carr en Vancouver. Además de estudiar y hacer o intentar hacer arte, organizábamos nuestras propias exposiciones. Para ganar algo de dinero también trabajé como asistente en la galería de la escuela, que era pequeña, pero traía artistas muy interesantes.

Usted estudió una Maestría y un Doctorado en historia del arte en Vancouver, ¿por qué decidió estudiar historia del arte?
Porque me gustaba más escribir que hacer arte. Pero he de aclarar que me faltó la última fase del doctorado, aún soy “candidato” mas no doctor, sigo defendiendo la tesis, de la que sólo escribí dos terceras partes.

Como curador independiente, ¿cuál fue su primera curaduría y qué experiencias le aportó?
La primera se llamó Things Should be As Simple as Possible but not Simpler, una frase atribuida a Einstein, que se traduce en Las cosas deben ser lo más simples posible, pero no más simples. Esta frase la usó una gran crítica de arte que se llamaba Dore Ashton, quien odió el paso del Expresionismo Abstracto al Minimalismo, y la usó precisamente para criticar a este último. Retomé la frase a fin de hacer una exposición en The Western Front, un espacio que abrió a fines de los setenta o principios de los ochenta. La galería tenía al menos 30 años de capas de pintura, un espacio muy irregular y muy distante de lo que hoy vemos en galerías y museos. La única dirección curatorial fue que los artistas no podían aspirar a un “mejor” espacio y, sin saberlo, esta cláusula ha marcado todas las exposiciones que he realizado desde entonces. El espacio es lo que es y la obra debe funcionar en dicho espacio.

Usted ha sido director artístico de la VIII Bienal de Arte Contemporáneo de Berlín, curador de ARCO Madrid, entre otros, ¿qué vivencias recuerda de estas experiencias que hayan contribuido en su formación y visión profesional?
Son dos cosas muy diferentes. A ARCO Madrid fui invitado como curador de una sección de Colombia que era el país invitado y fue muy interesante y gratificante, pues tuve la oportunidad de ver de cerca lo que sucedía ahí. Además, me enfoqué en darle visibilidad a artistas que no la tenían en ese momento. Por su parte, la Bienal de Berlín fue un proyecto que nos llevó a los museos de Berlín Occidental, unos museos moribundos porque la política cultural de la ciudad se había enfocado en revivir la ciudad prusa y obviar el siglo XX, probablemente porque no encuentran un ángulo favorable en la historia alemana de ese periodo. No quiero irme de largo aquí, pero entre las cosas positivas que me dejó esa experiencia, la que más se ha mantenido viva es la temática de los museos, cómo se define una cartografía urbana por medio de ellos, y cómo esta cartografía expresa una narrativa histórica predominante, obscureciendo otras. Los museos son más que un simple repositorio de objetos y obras de arte, son anclajes de una doble distribución, a la vez cultural y política.

En enero de 2015 tomó la dirección del Museo Tamayo, ¿qué responsabilidades conlleva ser el director de este museo?
Enorme. Primordialmente, como servidor público, mi responsabilidad substancial es hacia el museo en su calidad de institución pública. Sé que esto suena un poco circular, pero lo explico. El museo tiene una función original: presentar y difundir el arte contemporáneo internacional en el contexto mexicano. Yo debo asegurar que el museo mantenga esa misión en el horizonte, y a la vez se renueve acorde a los cambios y condiciones actuales del arte. Sin embargo, tiene una historia, que se ve representada en su colección, y esa historia debe estar presente en todo momento. En términos más prácticos, debo hacer que todo se lleve a cabo de una manera abierta y accesible, es decir, que el púbico acepte los retos que impone el arte contemporáneo como una ocasión de acercamiento, evitando reducir el arte a un simple espectáculo. Por otro lado, o paralelamente, soy responsable de un equipo de trabajo maravilloso, profesional y muy grande.

En enero de 2015 tomó la dirección del Museo Tamayo, ¿qué responsabilidades conlleva ser el director de este museo?
Enorme. Primordialmente, como servidor público, mi responsabilidad substancial es hacia el museo en su calidad de institución pública. Sé que esto suena un poco circular, pero lo explico. El museo tiene una función original: presentar y difundir el arte contemporáneo internacional en el contexto mexicano. Yo debo asegurar que el museo mantenga esa misión en el horizonte, y a la vez se renueve acorde a los cambios y condiciones actuales del arte. Sin embargo, tiene una historia, que se ve representada en su colección, y esa historia debe estar presente en todo momento. En términos más prácticos, debo hacer que todo se lleve a cabo de una manera abierta y accesible, es decir, que el púbico acepte los retos que impone el arte contemporáneo como una ocasión de acercamiento, evitando reducir el arte a un simple espectáculo. Por otro lado, o paralelamente, soy responsable de un equipo de trabajo maravilloso, profesional y muy grande.

[…] es indispensable que el sector cultural sepa estar en sintonía con la realidad [y que] se actualice regularmente.

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La creatividad es la aplicación de la imaginación […]

Desde sus inicios al frente del Tamayo, ¿cómo ha sido su trayectoria, qué retos ha superado y qué reflexiones puede compartirnos de su experiencia hasta el momento?
Ha sido un proceso intenso y enormemente gratificante. El primer reto que cualquier director de museo tiene es que debe establecer una dirección y una vez establecida, buscar que el equipo y el público acepten esa dirección y se sumen. Es un proceso complejo, principalmente de aprendizaje, que requiere ante todo que uno tenga claro que es uno quien está al servicio del museo, y no al revés.

¿Qué exposición es la que más ha admirado por su creatividad en los últimos años fuera del Tamayo?
Iñaki Bonillas hizo una exposición muy bonita en Estancia Femsa, en la Casa Luis Barragán. Ahí mismo, hubo una exposición de Christodoulos Panayiotou que me gustó mucho.

¿Qué diferencias existen en la misión de este museo con la de otros museos de México?
¡Bueno, México tiene más de mil museos! Imagino que hablas de los museos que son medianamente similares, como el MUAC, el Museo Jumex o el MAM, entre otros. La gran diferencia radica en que el Tamayo es el principal museo federal dedicado al arte contemporáneo internacional y que, en esto, es especial a nivel continental y no sólo en México. A diferencia del MUAC, nuestra misión no tiene un componente educativo y aunque compartimos una época con el MAM, nuestra misión no se enfoca en el arte moderno ni en el modernismo. Jumex, claro está, tiene mucha más autonomía por ser un museo privado. Así que, incluso a grandes rasgos, cada museo tiene un lugar específico en nuestro panorama institucional.

¿Qué papel juega México en el tablero internacional del arte contemporáneo?
Importantísimo. Por un lado, tenemos una red de museos muy sobresalientes, con una programación excelente. De las galerías comerciales más importantes de Latinoamérica, varias están en México. Y, por encima de esto, están los artistas, muchos de los cuales están representando a México en los museos y eventos de arte más importantes a nivel internacional. Abraham Cruzvillegas hizo el Turbine Hall en la Tate; Teresa Margolles lleva años en el circuito también; están Gabriel Orozco y Francis Alÿs, así como artistas jóvenes como Tania Pérez Córdova quien hace poco tuvo una exposición en el MCA de Chicago, curada por un mexicano. Así puedo seguir, pero creo que ya te das una idea.

¿Qué opina de la situación actual que vive México en materia de cultura? ¿Puede compartir alguna propuesta para contribuir o mejorar dicha situación de manera objetiva? ¿Cómo llevaría a cabo dichas propuestas?
Entiendo que se avecina una nueva era para la cultura. Pienso que es indispensable que el sector cultural sepa estar en sintonía con la realidad, tanto a nivel nacional como internacional, y que se actualice regularmente. México vive una situación muy rica en materia de cultura, en todo nivel, tanto en arte como en literatura, producción artesanal, diseño, entre muchos otros. Es importantísimo fortalecer las conexiones entre esta diversidad de áreas y repensar los términos bajo los que se encuentran contempladas, ver si la terminología y las plataformas son aún vigentes o si hay que rediseñar algunas, y cuáles. En un nivel más cercano al mío, el de museos, creo que es imprescindible que se establezcan mecanismos que le otorguen continuidad a los proyectos que se están desarrollando. De momento, el sistema sexenal interrumpe abruptamente el funcionamiento de los museos, no sólo en términos de personal, sino también presupuestal, como si se bajara el telón al final de una administración para subirlo de nuevo al comienzo de la próxima. Hay varios modelos que nos servirían para resolver esto, como el modelo británico del Board of Trustees o Consejo Rector, pero, claro está, adecuándolo a la realidad mexicana.

Esta edición de Capitel está dedicada a la creatividad. ¿Qué significa para usted y cómo la pone en práctica en su ámbito laboral?
La creatividad es la aplicación de la imaginación, es decir, surge cuando la imaginación se encuentra con la realidad física.

¿Cómo se relaciona la creatividad con el arte contemporáneo, la curaduría y la historia del arte?
La creatividad excede estos campos, es decir, el arte contemporáneo, la curaduría, la historia del arte, todo esto existe en el espacio más amplio de la creatividad, la cual es un rasgo humano. Tiene que ver con mi respuesta a la siguiente pregunta, pero también en términos más específicos, en el arte, la literatura, y demás campos de expresión, la creatividad es la herramienta que tenemos para convertir el diálogo interno en algo inteligible para los demás. Como ves, en mi opinión, la creatividad está ligada a lo práctico, es una especie de puente entre la realidad, que es el espacio social, y la imaginación, que es el espacio interior del individuo.

¿Es verdad que en época de crisis se genera mayor creatividad? ¿Por qué?
Gilles Deleuze decía que el ser humano no simplemente piensa: el ser humano se ve obligado a pensar. Eso creo yo.

Usted ha sido profesor en Estados Unidos, ¿cómo ha sido su experiencia en la docencia?
La verdad sí echo de menos dar clase, principalmente porque cuando das clases tienes que estudiar muchísimo, debes mantener las ideas frescas y claras en tu cabeza, y es impresionante lo mucho que aprendes en ese proceso, así como en el momento de interacción con el grupo. Hay muchísimo que aprender en el acto de ver una obra de arte o leer un texto en grupo.

¿Qué es para usted el liderazgo?
Compartir plataformas y saber dar a otros las herramientas para liderar también.

Carlos O. Noriega. Es editor y director editorial de la revista Capitel.

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