EL CONCEPTO DE MOVIMIENTO DESDE LAS CIENCIAS SOCIALES, CON ESPECIAL ÉNFASIS EN LA CIENCIA POLÍTICA

Kazimir Malévich, Reservist of the First Division (Reservista de la primera división), 1914.

por Mario Ojeda Revah

¿QUÉ PUEDE SIGNIFICAR UN TÉRMINO CIENTÍFICO COMO ‘MOVIMIENTO’ EN LAS CIENCIAS SOCIALES? LA ORGANIZACIÓN DE PERSONAS, LA ACCIÓN Y EL CAMBIO POLÍTICO SON ALGUNAS CARACTERÍSITCAS ELEMENTALES DE ESTE FENÓMENO.

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Kazimir Malévich, Untitled (Sin título), 1916.

En su afán por explicar los fenómenos y procesos por ellas estudiados, las ciencias sociales con frecuencia han tomado prestados términos provenientes de las ciencias naturales y exactas. En algunos casos dichos préstamos han sido exitosos; por ejemplo, el concepto de bipolaridad, tomado de la física para explicar el antagonismo entre las superpotencias y sus bloques respectivos bajo la Guerra Fría.

No obstante, una vez concluida ésta, el concepto fue dilatado y abusado de mala manera, dando lugar a sinsentidos tales como unipolaridad, locución que buscaba expresar la hegemonía indisputada de una sola potencia, o, peor aun, multipolaridad, vocablo con el que se quería comunicar rivalidad y competencia entre muchas potencias en pos de la supremacía. Como es sabido, dado que polos hay solamente dos, los nuevos términos acuñados a partir del préstamo original son absurdos, pero eso no ha impedido que sigan siendo utilizados alegremente.

Para la física, movimiento es el desplazamiento, o cambio de posición, a lo largo del tiempo, de un cuerpo en el espacio respecto de un sistema de referencia. En el ámbito de las ciencias sociales, el concepto se ha utilizado para designar las formas de acción colectiva organizada y más o menos permanente que se valen de acciones extrainstitucionales para impulsar o frenar ciertas políticas.

De este modo, los movimientos sociales son grupos no formales de individuos u organizaciones que buscan sacar adelante un objetivo concreto. Como agentes de cambio se originaron en medio de crisis de distinta naturaleza. En ese sentido, el concepto bebe de su sinónimo en el ámbito de la física, pues presupone la acción y efecto de cambiar algo de lugar o posición. Ejemplos de movimiento social han sido el movimiento obrero, el pacifista, el feminista, el movimiento ecologista, el indigenista, el okupa y el de antiglobalización.

Alain Touraine plantea que ante la crisis del modelo de la política establecida surgen los movimientos sociales como una oposición cultural y reivindicativa de cara al orden establecido, movimientos que entablan una resistencia contra el poder y que, al mismo tiempo, no buscan ejercerlo o formar parte de él. Por otro lado, los movimientos políticos son movimientos sociales que buscan cambiar políticas concretas de los gobiernos, instituir o ensanchar derechos para las minorías desde el ámbito de la política, pero que, a diferencia de los partidos políticos, no buscan cargos o puestos de elección popular.

Las ciencias sociales han tomado prestados otros conceptos que implican movimiento para expresar o significar nuevas nociones o ideas. Así, por ejemplo, el sociólogo italiano Vilfredo Pareto se valió del término circulación, utilizado por la fisiología para describir el flujo sanguíneo en el aparato o sistema circulatorio, con el fin de acuñar un concepto enteramente nuevo, aquel de “circulación de las elites”, mismo que ilustra el devenir histórico de los regímenes políticos como una sucesión interminable y necesaria de aristocracias o minorías sociales que controlan el poder.

[…] los movimientos sociales son grupos no formales de individuos u organizaciones que buscan sacar adelante un objetivo concreto.

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Kazimir Malévich, Painterly Realism of a Football Player – Color Masses in the 4th Dimension (Pintura realista de un jugador de futbol - Masas de colores en cuarta dimensión), 1915.

Kazimir Malévich (1879-1935) fue un artista ruso cuya obra adquirió gran importancia en el periodo soviético. Fue fundador del suprematismo, movimiento artístico enfocado en formas geométricas fundamentales, cuya intención era cambiar la sociedad.

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Kazimir Malévich, Englishman In Moscow (Hombre inglés en Moscú),1914.
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Con todo, es probable que las acepciones de movimiento que más hayan tenido que ver con las ciencias políticas, sean los conceptos de evolución y revolución.

El primero, el de evolución, objeto de estudio de la biología y desarrollado por Charles Darwin, designa el proceso universal por medio del cual los seres vivos y el mundo natural cambian de modo gradual y adquieren formas nuevas. En el ámbito de la política, evolución se utiliza para designar el proceso gradual de cambio que un sistema político experimenta a lo largo del tiempo. De esta suerte, se habla de la evolución política como un proceso de progreso social, político y económico, gradual y relativamente pacífico, como, por ejemplo: la lenta evolución política a lo largo de dos siglos del Modelo parlamentario de Westminster, desde una democracia censitaria hasta una democracia plena.

Por su parte, revolución, un concepto propio de la geometría, designa literalmente una vuelta completa, de 360 grados. El uso científico del término se origina a partir de Copérnico y de su célebre tratado de 1543, De Revolutionibus Orbium Coelestium, en el que se da cuenta de los movimientos de los planetas en torno al Sol. Su uso en las ciencias sociales denota un cambio de raíz respecto del pasado inmediato. Así, hablamos de revolución social, religiosa, política, económica o cultural.

En política, concretamente, su uso comporta una ruptura del orden establecido, a menudo súbita y violenta, mas no necesariamente. Una revolución política es un cambio total de sistema político, es decir un giro de 180 grados hacia la antípoda. Por su parte, la revolución social es la transformación radical del conjunto de las relaciones e interacciones sociales en un territorio dado. Ejemplos paradigmáticos de revolución social han sido la Revolución francesa de 1789-1799, la Revolución Mexicana de 1910 o la Revolución bolchevique de 1917 que alteraron de forma tajante. El que las revoluciones deban de ser violentas o no es un tema que ha sido objeto de frecuente debate. Lo cierto es que las ha habido pacíficas, como la Revolución de los Claveles de 1974 en Portugal que puso fin a 48 años de dictadura, o la Revolución de Terciopelo, en la hoy extinta Checoslovaquia, por la que el Partido Comunista perdió el monopolio del poder político en ese país, para dar inicio a la transición política.

Derivada de la noción de revolución política surgió de modo consiguiente en el ámbito de la política la idea o concepto de contrarrevolución, término que designa a la regresión, contratiempo o retroceso de la revolución hacia el estadio o etapa inmediatamente anterior; marcha atrás que se da, casi siempre, de manera violenta. Como tal, la contrarrevolución supone también, aunque resulte paradójico, un movimiento.

1. ¿Qué significa el rezago educativo? Son las personas de tres grupos: primero, aquellos de tres a 15 años, que no han asistido a ningún centro de educación; segundo, personas que nacieron después de 1982 y sólo estudiaron la primaria, y, tercero, los que nacieron antes de 1982 y ni siquiera tienen primaria. CONEVAL (2009), Medición de la pobreza multidimensional, México, DF.
2. CONEVAL (2017), Informe de evaluación de la política de desarrollo social 2016, CDMX.
3. Ídem.
4. Consultar libros.ceey.org.mx
5. Lukasz Czarnecki, Programas de transferencia monetaria en la Ciudad de México. El caso de personas mayores y estudiantes, (CDMX: UNAM, Instituto de Investigaciones Económicas, Secretaría de Desarrollo Institucional, 2017). Disponible en: http://bit.ly/2vrDsNA.
6. La resolución “Políticas y programas relativos a la juventud: la juventud en la economía mundial. Fomento de la participación de los jóvenes en el desarrollo social y económico” adoptada en el sexagésimo segundo período de sesiones de la Asamblea General, el 17 de diciembre de 2007.

Mario Ojeda Revah es profesor e investigador del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM.

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