EDUCACIÓN Y VALORES. EL DESARROLLO PSICOMOTRIZ Y SOCIOAFECTIVO EN EL NIÑO

Mad Lab, Floating Houses (Casas flotantes). Diseño de Eli Gutiérrez.

por Carlos René Linares Ruelas

EN LA PSICOLOGÍA EXISTE UNA RAMA QUE ESTUDIA LA RELACIÓN ENTRE LA ACTIVIDAD MENTAL Y EL MOVIMIENTO CORPORAL DEL SER HUMANO, LA PSICOMOTRICIDAD.

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Mad Lab, Camelia. Diseño de Antonio Serrano.

El término ‘psicomotricidad’ está formado por el prefijo psico, que significa mente, y motricidad, que deriva de la palabra motor, que significa movimiento. Por tanto, podríamos decir que la psicomotricidad hace referencia a la existencia de una relación directa entre mente y el movimiento”.¹ Por lo tanto, si queremos hablar de la importancia del movimiento en la educación, no podemos pasar por alto el desarrollo motor en la infancia, que es igual de importante que el intelectual y el afectivo.

Según Berruezo “la psicomotricidad es un punto de partida para la intervención educativa cuyo objetivo es el desarrollo de las posibilidades motrices, expresivas y creativas a partir del cuerpo, lo que le lleva a centrar su actividad e interés en el movimiento y el acto, incluyendo todo lo que se deriva de ello: disfunciones, patologías, estimulación, aprendizaje, etc.”²

Ello replantea la idea de que la metodología lúdica seguirá siendo la vía por excelencia para desarrollar en el niño psicomotricidad gruesa y posteriormente la fina, ya que el juego proporciona herramientas para una buena coordinación motora. El niño necesita, a más tardar en edad preescolar, trabajar con actividades que lo lleven a una buena orientación espacial.

[…] la psicomotricidad hace referencia a la existencia de una relación directa entre mente y movimiento […].

El niño debe conocer adecuadamente su esquema corporal para orientarse en el espacio y el tiempo, ya que con ello reconocerá los conceptos necesarios para el aprendizaje. Los conceptos de temporalidad (ayer, hoy, mañana) y aquellos que se relacionan con la lateralidad y la relación espacial (norte, sur, este, oeste, aquí, allá, cercano, lejano) son fundamentales para un desempeño escolar óptimo. Por ejemplo, con la temporalidad se debe tener la habilidad de conjugar verbos, la habilidad de poder hacer un cálculo aritmético o seguir líneas de trabajo (como interpretar un papel en una obra de teatro). La lateralidad y la relación espacial son elementales para la lectoescritura, por ejemplo, para distinguir entre la letra “p” y la letra “q”.

La estimulación de la psicomotricidad gruesa y fina en etapas iniciales del ser humano es esencial para un buen desempeño escolar y para que el niño logre captar las competencias trazadas por su docente. Por esto, la educación inicial (educación primaria) y la psicomotricidad, en específico la fina, siempre han ido de la mano, y su enlace es la grafía.

Según Cameselle, “la escritura termina siendo una parte esencial de este vínculo educación-motricidad por lo cual en el proceso de enseñanza-aprendizaje, sobre todo en el de la lectoescritura, el niño necesita afirmar su lateralidad para establecer un punto de referencia a partir del que guiarse”.³

¿Qué relación tiene la estimulación psicomotriz con un buen desarrollo intelectual y afectivo? Varias teorías psicopedagógicas determinan que la inteligencia tiene como base todas las experiencias vividas del individuo por medio de la exploración del entorno y su cuerpo. En consecuencia, las actividades previstas para su grado escolar deben ser altamente motivantes y novedosas, lo cual permitirá que el niño desarrolle con más facilidad su inteligencia intra e interpersonal.

La participación de los padres en la estimulación y en el manejo de valores enriquecerá y sustentará las capacidades motoras ya descritas, motivará al niño a vivir con hábitos y contribuirá enormemente a que vaya creciendo con un patrón de habilidades y destrezas. ¿Cómo crear esa estructura de pensamiento en el niño? Con amor y comprensión al delegarle tareas, además de impulsar y estimular destrezas que promuevan un buen desarrollo de la personalidad. Con esto se cimentará la independencia y la autonomía y le permitirá manejarse en el mundo como un ente emocionalmente inteligente, conocedor de su cuerpo, de sus barreras, de sus logros. Cada año escolar que concluye, el niño dará pasos más firmes en la organización y planeación de su futuro.

En conclusión, la psicomotricidad es la ciencia base del desarrollo físico, emocional e intelectual del ser humano. Por esto, en los médicos, psicólogos, psicopedagogos, y otros especialistas en la salud tanto física como mental, debe recaer la responsabilidad de implementar instrumentos de diagnóstico, pronóstico y tratamiento cada vez más encaminados a integrar a la sociedad al niño con algún trastorno de índole motriz.

En la medida que veamos a los niños como individuos con necesidades y capacidades, enfrentaremos el duro reto de dejar atrás etiquetas y empezaremos a trabajar más con base en competencias. Por ello, hay que recordar que, en la educación del niño, principalmente en la primaria, lo que nos interesará es trabajar con esas “islas de conocimientos”, que son las áreas en que el niño tiene mejor desempeño en el aula, y así podremos crear fácilmente actividades que propicien esa “transversalidad” a la que tanto se refieren los especialistas del campo educativo.

Sólo cuando el niño haya aprendido las competencias delimitadas por el docente en el aula y que ellas se materialicen en hábitos, así como cuando los valores familiares los viva en comunidad, el desarrollo motriz, emocional e intelectual del niño llegará a una maduración y a darle certeza que es un ser funcional con capacidades y cualidades.

[…] la inteligencia tiene como base todas las experiencias vividas del individuo a través de la exploración del entorno y su cuerpo […].

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Mad Lab, Motormood (Humor motor). Diseño de Borja García.

Mad Lab es una empresa sustentable que trabaja para ofrecer soluciones de diseño desde un punto de vista único. Todos sus productos son creados por artesanos e industriales con el mayor cuidado y respeto por los materiales y el trabajo.
mad-lab.com 

BIBLIOGRAFÍA

Berruezo, Pedro Pablo. “El cuerpo, el desarrollo y la psicomotricidad” en Psicomotricidad revista de estudios y experiencias No. 49 (1995).
Pérez Cameselle, Ricardo. Psicomotricidad. Teoría y praxis del desarrollo psicomotor en la infancia (España: Ideaspropias Editorial, 2004).

1. Ricardo Pérez Cameselle, Psicomotricidad. Teoría y praxis del desarrollo psicomotor en la infancia (España: Ideaspropias Editorial, 2004), pp. 9.
2. Pedro Pablo Berruezo, “El cuerpo, el desarrollo y la psicomotricidad” en Psicomotricidad revista de estudios y experiencias (1995): no 49, pp. 15-26.
3. Ricardo Pérez Cameselle, op. cit., pp. 9.

 

Carlos René Linares Ruelas es psicólogo y catedrático en Universidad Humanitas campus Tijuana.

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