CARÁCTER PARA ENFRENTAR LOS RETOS DEL TURISMO

por Enrique de la Madrid Cordero

EN EL SECTOR DEL TURISMO, COMO EN LA VIDA, CADA DÍA SE PRESENTAN NUEVOS DESAFÍOS QUE SÓLO PODREMOS CONQUISTAR SI SABEMOS FORTALECER NUESTRO CARÁCTER.

En mi colaboración en una edición anterior dedicada al “Movimiento” relaté una de las formas en las que el turismo pone en marcha, no sólo a las personas que deciden hacer un viaje, sino a todo un país al aportar derrama económica, millones de empleos y desarrollo para sus comunidades.

Este dinamismo nos ha permitido logros sin precedentes, como escalar varias posiciones en el ranking global de la Organización Mundial de Turismo, tanto en número de turistas como en ingresos, que 10 millones de empleos tengan sustento en el sector y que éste genere casi 9 de cada 100 pesos de todo lo que el país produce.

Sin embargo, al tratarse de una industria global, altamente competitiva y dinámica, los buenos resultados recientes no son, por sí mismos, garantía para el óptimo desarrollo del turismo en el futuro, por lo que de manera continua el sector turismo enfrenta retos para mantenerse vigente y a la vanguardia.

Y para enfrentar estos retos necesitamos carácter, que es el tema de esta edición. Carácter es lo que define nuestra forma de ser, la manera en que vemos la vida y la forma en que enfrentamos los retos que se nos presentan. Carácter es con lo que los mexicanos superaremos los retos que se nos presentan en el sector turismo.

Sin duda, el mayor reto que enfrenta el turismo en México es el de la seguridad. Es por esto que la Sectur ha centrado sus esfuerzos en generar destinos seguros, donde el turista encuentre un entorno de orden y convivencia pacífica entre todos los miembros de la comunidad.

Para lograrlo, estamos implementando un modelo de seguridad para los principales destinos del país. Concretamente ya lo aplicamos en Cancún y Los Cabos, y lo estaremos adaptando a otros destinos. No podemos permitir que la falta de seguridad ponga en riesgo lo que hemos logrado y el desarrollo futuro del turismo.

Este modelo consta de tres elementos: 1) El compromiso de instrumentar el Modelo Óptimo de la Función Policial aprobado por el Consejo Nacional de Seguridad Pública; 2) Trabajar en la recomposición del tejido social, el cual es fundamental para garantizar la seguridad; y 3) Involucrar activamente a los empresarios y a la sociedad.

En materia de planeación y ordenamiento territorial, debemos dejar atrás el crecimiento desordenado y con pobres criterios ambientales que sufren muchos de nuestros destinos turísticos. Esto debido a las presiones de los desarrolladores sobre las autoridades locales que autorizan los usos de suelo, con objeto de aumentar la densidad y así aumentar sus ganancias de corto plazo, aún a costa de la viabilidad de los destinos.

Debemos transitar hacia un modelo más integral y participativo entre los tres niveles de gobierno para generar un crecimiento ordenado y con un mejor equilibrio entre los beneficios económicos, la inclusión social y la sostenibilidad ambiental.

Con esto en mente, en septiembre de 2016 lanzamos una metodología para implementar el Programa de Ordenamiento Turístico General del Territorio, y a la fecha 20 estados han instalado un Consejo Estatal. El objetivo es llegar al 100 por ciento, lo que significará certeza jurídica en el otorgamiento y tenencia de tierra, zonificación y uso de suelo en todo el país.

Una parte del modelo de ordenamiento se refiere a la sostenibilidad ambiental, que es justamente uno de los mayores retos para el sector turismo. Por todo lo que está en juego, asegurar la sostenibilidad se ha convertido en una prioridad del Estado, por lo que también reclama un compromiso decidido y coordinado de las autoridades involucradas.

Las acciones encaminadas a lograr este objetivo deben garantizar el respeto al medio ambiente y la inclusión de las comunidades receptoras. Todo alineado con la definición de desarrollo sostenible de la ONU: la satisfacción de las necesidades de esta generación sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.

El reto es revertir la situación actual en que la privilegiada posición de México en riquezas naturales contrasta con su rezago en los estándares internacionales de conservación. El Reporte de Competitividad en Viajes y Turismo 2017 del World Economic Forum revela que nuestro país ocupa la segunda posición en recursos naturales, pero se ubica en el lugar 116 de 136 en sostenibilidad ambiental.

La sobreexplotación de estos recursos está poniendo en riesgo el equilibrio del medio ambiente, las ventajas comparativas de nuestro país y la preservación de riquezas de las que depende la sostenibilidad de diversas comunidades.

México es también uno de los países con mayor vulnerabilidad al cambio climático debido a que 15 por ciento de su territorio, 68 por ciento de su población y 71 por ciento del PIB están en riesgo por dicha causa. Sus efectos impactarán, particularmente, las zonas turísticas ubicadas en las costas.

Como parte de la estrategia para revertir esta situación, el gobierno del presidente Peña Nieto firmó en 2016 los decretos de creación de cuatro nuevas áreas protegidas y cinco zonas de salvaguarda, un hecho sin precedentes por la extensión territorial incluida, la cual triplica el área protegida existente hasta 2012.

En el mismo sentido se han venido adoptado medidas de conservación ecológica y se han incorporado tecnologías para el uso eficiente de los recursos y la mitigación de los impactos negativos. Prueba de ello es la Ley de Transición Energética de 2015, que compromete la generación de un 35 por ciento de la energía eléctrica con energías limpias para 2024.

Igualmente relevante es la legislación sobre la protección y preservación de los recursos naturales incluida en la Ley General de Turismo. En ésta, destaca el programa de Ordenamiento Turístico del territorio y el establecimiento de las Zonas de Desarrollo Turístico Sostenible, así como el Programa de Turismo Sustentable en México.

Por ello, la transición a un modelo que coloque a la sostenibilidad como eje rector es fundamental. Esto será posible mediante una mayor generación de energías limpias; la incorporación de tecnología de punta en la administración y uso de los recursos hidráulicos; el manejo, disposición y aprovechamiento de residuos sólidos, y, un ordenamiento territorial que permita el desarrollo turístico, pero también de espacios públicos, vivienda y movilidad.

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Carácter es con lo que los mexicanos superaremos los retos que se nos presentan […]

Por último para asegurar el sano desarrollo del sector en el largo plazo, requerimos una agenda de competitividad turística a largo plazo y con énfasis en el recurso humano. Hay áreas de oportunidad en cuanto al ambiente de negocios, recursos humanos y mercado laboral, esto todo de acuerdo con el índice Global de Competitividad del WEF.

En cuanto a ambiente de negocios, la carga fiscal es un elemento a mejorar, ya que México se ubica muy por encima de la media de 190 países evaluados en el Informe Doing Business 2017, al tener una tasa de impuestos totales, como porcentaje de las utilidades de las empresas, de 52 por ciento, frente a 40.6 por ciento, del promedio.

Pero un mejor marco regulatorio por sí mismo no es suficiente para hacernos competitivos si no tomamos en cuenta el elemento que, estoy convencido, constituye nuestro principal activo: capital humano con el potencial de estar entre los más productivos de la industria.

En las economías modernas el conocimiento es la principal fuente de incremento en la productividad, crecimiento económico y bienestar para sus poblaciones, y esta transición de la era industrial a una sociedad del conocimiento representa un reto para todo mundo, y el turismo no es la excepción.

El crecimiento, e incluso la continuidad, de los 10 millones de puestos laborales que el turismo genera en México dependerá de que las nuevas generaciones desarrollen las competencias que el mercado laboral demanda, como solución de problemas complejos, pensamiento crítico, creatividad, calidad, trabajo en equipo, entre otras.

Para enfrentar el reto de la empleabilidad tenemos que fortalecer la profesionalización y aumentar el valor agregado que aporta cada trabajador. Esto implica mejorar la instrucción en materias como tecnologías de la información, idiomas extranjeros y trabajo en un contexto internacional.

El camino está en consolidar un sistema educativo de calidad y amplia cobertura, estrechamente vinculado con las necesidades del sector y que promueva la innovación, la investigación y el emprendimiento para el desarrollo de nuevos productos y servicios turísticos.

A lo largo de nuestra historia los mexicanos hemos demostrado carácter en numerosas ocasiones y en todo tipo de situaciones, por lo que estoy confiado que con ese mismo carácter sabremos enfrentar los retos de nuestro sector, para seguir haciendo del turismo un motor de crecimiento económico y factor de desarrollo para más comunidades.

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Walking México es una plataforma de promoción de turismo alternativo y sustentable en nuestro país. Tiene la misión de inspirar a los jóvenes a salir del camino más recorrido para descubrir al México diverso, rico en cultura, historia, y destinos por explorar. Encuéntralos en walkingmexico.com y en Facebook e Instagram como @walkingmexico.

Enrique de la Madrid Cordero es Licenciado en derecho egresado de la UNAM. Cuenta con una Maestría en administración pública en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard. Fue Diputado Federal en la LVIII Legislatura y actualmente es Secretario de Turismo.

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